El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha denunciado este viernes una nueva serie de ataques rusos dirigidos contra “el sector energético e infraestructura crítica” y ha insistido en que estos bombardeos evidencian la urgencia de “aumentar la presión” sobre Moscú. A su juicio, “El agresor debe ser debilitado para garantizar una mayor seguridad para Europa”.
En un mensaje difundido en sus redes sociales, Zelenski ha indicado que al menos cinco personas han resultado heridas en Odesa y que otra persona ha sufrido lesiones en Krivói Rog, su ciudad natal. Además, ha detallado que la red ferroviaria ha registrado daños en la región de Járkov y que miles de hogares se han quedado sin suministro eléctrico.
“Estos ataques diarios demuestran la necesidad de aumentar la presión sobre Rusia”, ha afirmado el presidente ucraniano. Ha subrayado igualmente que “La política de sanciones debe continuar, junto con la sincronización de todas nuestras sanciones con las de nuestros socios”, recalcando que estas decisiones “están devolviendo a los rusos a la realidad”.
En la misma línea, ha defendido que “esto es algo totalmente justificado” porque “limita la capacidad de Rusia de prolongar esta guerra”. Ha advertido también de que “Si Rusia no quiere avanzar voluntariamente hacia la diplomacia, debe ser forzada a hacerlo” y ha expresado su agradecimiento “a todos los que están ayudando para lograrlo”.
Por su parte, la Fuerza Aérea ucraniana ha informado de que las fuerzas rusas han lanzado 210 drones en las últimas horas, de los que 190 habrían sido derribados. No obstante, ha confirmado impactos en catorce puntos del territorio ucraniano y la caída de “fragmentos” de drones interceptados en otras diez ubicaciones.