El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha arremetido este lunes contra la “táctica dilatoria” que, a su juicio, impulsan determinados altos cargos comunitarios en Bruselas para no frenar el comercio con los asentamientos ilegales israelíes en Cisjordania, advirtiendo de que hay quienes pretenden “debatir y debatir” sin llegar a una decisión efectiva.
En declaraciones a la prensa antes de participar en el Consejo de Asuntos Exteriores (CAE), y al ser cuestionado por el documento de tres alternativas remitido por la Comisión Europea a los Estados miembro para que elijan qué respuesta dar frente a los asentamientos israelíes, el ministro ha subrayado que “no ha lugar de opciones” y que debe vetarse ese comercio porque es “ilegal” mantenerlo.
“Me preocupa que estemos en una táctica dilatoria, que estemos debatiendo, debatiendo, sin hacer algo que no necesitaría realmente ninguna decisión, sería simplemente la aplicación del Derecho Internacional”, ha señalado el responsable de la diplomacia española, recordando que fue la Corte Internacional de Justicia (CIJ) la que determinó en 2024 que no era legal comerciar con productos procedentes de dichos asentamientos.
Para Albares, la Unión Europea debe acordar ya una posición firme sobre los bienes originarios de los asentamientos ilegales, un movimiento que España, ha rememorado, ya adoptó hace tiempo al prohibir su importación de manera bilateral en el ámbito nacional.
“Hay un papel de opciones, pero yo creo que no ha lugar para opciones”, ha insistido, enmarcando esta reclamación en la “parálisis” del plan de paz para Gaza, con “violaciones constantes” de la fase 1 del plan y con episodios de violencia tanto en Gaza como en Líbano.
Las palabras de Albares llegan el mismo día en que los Veintisiete analizan el listado de tres alternativas diseñado por la Comisión Europea para restringir o vetar el comercio con los asentamientos, con el objetivo de que los ministros marquen una señal política sobre cuál de ellas cuenta con mayor respaldo.
Entre las propuestas figuran la creación de un sistema de licencias de exportación específico para estos productos, la imposición de aranceles punitivos o de carácter prohibitivo y, como medida más severa, una prohibición parcial o total de las importaciones de bienes originarios de los asentamientos en Cisjordania, según ha podido saber Europa Press.
Estas vías de actuación planteadas por la Comisión han suscitado críticas en algunos Estados miembro, que reprochan que se ofrezca un catálogo de opciones en lugar de una propuesta cerrada con un marco jurídico definitivo, lo que, a su entender, supone demorar la adopción de sanciones concretas contra los asentamientos ilegales en Cisjordania.