Juanma Moreno ha tomado posesión este domingo como presidente de la Junta de Andalucía en los jardines del Palacio de San Telmo, sede del Gobierno autonómico en Sevilla. El acto, celebrado a las 9.30 horas para esquivar el calor de la capital andaluza, ha marcado el inicio oficial de su tercer mandato al frente de la comunidad.
El presidente del Parlamento andaluz, Jesús Aguirre, ha sido el encargado de formular el nombramiento de Moreno y ha apelado a que Andalucía siga la senda de la “moderación” y la “sensatez”. Después, el presidente reelegido ha jurado el cargo ante ejemplares de la Constitución Española y del Estatuto de Autonomía de Andalucía, antes de pronunciar un discurso de algo más de veinte minutos.
La ceremonia llega después de una investidura sostenida por el acuerdo entre el PP-A y Vox, que permitirá a Moreno gobernar con la mayoría parlamentaria más amplia de la legislatura: 68 escaños entre los 53 populares y los 15 de la formación de Santiago Abascal.
La “vía andaluza” como mensaje central
Moreno ha situado la “vía andaluza” en el centro de su discurso. El presidente ha presentado ese concepto como una forma de hacer política basada en el acuerdo, la proximidad y el rechazo a los cordones sanitarios. “Insisto en ir juntos, en entendernos, en buscar lo que nos une y no lo que nos separa”, ha señalado durante su intervención.
El líder andaluz ha definido la vía andaluza como el “sí al acuerdo” y como una fórmula “inclusiva y no excluyente”. “En esta Andalucía que estamos construyendo cabemos todos”, ha afirmado, en un mensaje pensado para marcar el tono de una legislatura en la que el PP ya no gobernará en solitario.
Juanma Moreno reivindica la “vía andaluza” en su toma de posesión: “Es inclusiva y no excluyente”
— demócrata (@democrata_info) July 5, 2026
📲Más información en Demócrata https://t.co/fu51aqCErD pic.twitter.com/3ZLmTETuTs
La frase tiene una lectura política evidente: Moreno intenta presentar el pacto con Vox no como una ruptura de su modelo, sino como una extensión de su apuesta por el acuerdo y la estabilidad institucional.
El pacto con Vox y la mayoría más amplia
Moreno ha defendido la mayoría parlamentaria conseguida tras el acuerdo con Vox y ha puesto en valor la capacidad de alcanzar pactos. “A veces los acuerdos no le gustan al 100% a las partes que lo firman, pero es el fruto del diálogo, que es la esencia de la democracia”, ha señalado.
El presidente ha recordado también los pactos de 2019 con Ciudadanos y Vox, que, según su lectura, permitieron sacar a Andalucía del “desencanto” e iniciar una nueva etapa política. Con esa referencia, Moreno ha buscado enlazar su primer Gobierno con la nueva legislatura y presentar la política de acuerdos como una constante de su trayectoria.
El nuevo escenario, sin embargo, es distinto. Vox no será solo apoyo parlamentario: entrará en el Ejecutivo con Manuel Gavira como vicepresidente y consejero de Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local. La legislatura arrancará así con una coalición que obligará a Moreno a equilibrar su perfil moderado con la presencia institucional de su socio a la derecha.
“Voy a ser fiel a mí mismo”
Moreno ha prometido continuidad en su forma de gobernar. “Voy a ser fiel a mí mismo y al modelo que ha hecho de Andalucía una comunidad más próspera”, ha afirmado.
El presidente andaluz ha intentado despejar dudas sobre el impacto del pacto con Vox en su estilo político. Su mensaje ha sido que la Junta mantendrá una línea de gestión basada en la moderación, la estabilidad y la búsqueda de acuerdos, aunque el nuevo Ejecutivo incorpore a una formación con un perfil ideológico más duro.
También ha pedido la implicación del Gobierno de España para que Andalucía pueda seguir avanzando. Esa apelación conecta con una de sus reivindicaciones habituales: la necesidad de una financiación autonómica justa y de un trato que, a juicio del PP andaluz, reconozca el peso demográfico y económico de la comunidad.
Una ceremonia con Rajoy, Susana Díaz y mínima representación del Gobierno
El acto en San Telmo reunió a representantes institucionales y políticos de distintos partidos. Entre los asistentes estuvieron el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy y antiguos ministros de su etapa, como Soraya Sáenz de Santamaría, Fátima Báñez y Juan Ignacio Zoido.
También acudió la expresidenta de la Junta y actual senadora Susana Díaz, que ya asistió a la toma de posesión de Moreno hace cuatro años. Su presencia dejó una imagen de continuidad institucional y de reconocimiento entre adversarios políticos.
En representación del Gobierno central asistieron cargos de menor rango, entre ellos la secretaria de Estado de Política Territorial, Miryam Álvarez. La presencia limitada del Ejecutivo de Pedro Sánchez fue leída en clave política dentro de una relación marcada por los reproches de Moreno en materia de financiación y trato institucional.
La imagen de Montero y Gavira
La toma de posesión dejó también una fotografía llamativa en la primera fila: la coincidencia de María Jesús Montero, líder de la oposición y secretaria general del PSOE-A, junto a Manuel Gavira, portavoz de Vox y nuevo vicepresidente del Gobierno andaluz.
La imagen resume el nuevo tablero político en Andalucía. Moreno gobernará con Vox dentro del Ejecutivo, mientras el PSOE intentará ejercer como principal oposición desde una posición muy distinta a la que ocupó durante décadas en la comunidad.
El acto sirvió así no solo para formalizar el inicio del mandato, sino también para visualizar la nueva correlación de fuerzas en San Telmo.
Un “Viva Andalucía” para cerrar el discurso
Moreno cerró su intervención pidiendo “chillar un viva Andalucía”, antes de que sonaran los himnos de la comunidad autónoma y de España interpretados por el cuarteto de cuerda de la Fundación Barenboim-Said.
El final del discurso buscó reforzar el tono de orgullo autonómico que Moreno ha convertido en una de sus señas políticas. La apelación a Andalucía como espacio común, unido a la defensa del acuerdo, marcó el arranque de una legislatura que tendrá que demostrar si la coalición con Vox encaja con la imagen de moderación que el presidente quiere preservar.
Moreno empieza su tercer mandato reivindicando que en Andalucía “cabemos todos”. La frase define su intención política. El reto será sostenerla en una legislatura donde el acuerdo con Vox será, al mismo tiempo, su garantía de estabilidad y su principal prueba de equilibrio.