Tras la aprobación del Real Decreto del Estatuto del Artista, el Ministerio de Trabajo, de la mano del Ministerio de Cultura, sigue apostando por regular la relación laboral en este campo. Precisamente, durante la elaboración del nuevo reglamento, se incluyó inicialmente un artículo específico sobre inteligencia artificial. Sin embargo, el Consejo de Estado recomendó retirarlo y tramitarlo mediante una ley orgánica, al considerar que afecta a derechos fundamentales como la intimidad y la protección de datos personales recogidos en el artículo 18 de la Constitución.
Ahora, el Gobierno ha sacado a consulta pública un anteproyecto de ley para regular su uso generativo en el mundo de las artes escénicas, audiovisuales y musicales. La futura norma nace con un doble objetivo: proteger a los artistas frente al uso de réplicas digitales de su imagen o su voz sin garantías suficientes y, al mismo tiempo, ofrecer seguridad jurídica a las empresas culturales para utilizar esta tecnología dentro de unos límites claramente definidos. Se podrán presentar alegaciones hasta el próximo 14 de agosto.
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Con acuerdo expreso
El futuro texto legal se centrará exclusivamente en el ámbito laboral y afectará a las personas artistas de las artes escénicas, audiovisuales y musicales, así como al personal técnico y auxiliar incluido en esta relación laboral especial. Su finalidad será establecer reglas específicas sobre cuándo y cómo puede utilizarse la IA generativa durante la ejecución de un contrato artístico.
La propuesta prevé que la utilización de sistemas de IA quede limitada al objeto concreto del contrato y a la obra para la que fue suscrito. Además, cuando se pretenda crear réplicas digitales o nuevos contenidos reconocibles a partir de la imagen o la voz de un artista, la norma incorporará garantías adicionales para reforzar su protección jurídica.
Fuera de esos supuestos, el uso de la imagen, la voz o de los resultados de la actividad artística mediante inteligencia artificial solo podrá realizarse con un acuerdo expreso del trabajador y una remuneración diferenciada, que deberá fijarse en el convenio colectivo o, en su defecto, en el contrato de trabajo.
Más peso para la negociación colectiva
Otro de los pilares de la futura ley será reforzar el papel de la negociación colectiva. El ministerio pretende que sindicatos y empresas acuerden criterios sobre el uso de la inteligencia artificial, la comunicación a los trabajadores del tratamiento de sus datos personales y las garantías adicionales que deban aplicarse en cada actividad artística.
Asimismo, el anteproyecto prevé la creación de una comisión de seguimiento integrada por organizaciones sindicales, empresariales y representantes del sector para analizar la evolución de esta regulación y su aplicación práctica, sin que ello suponga un incremento del gasto público.
Alineada con la normativa europea
El Gobierno sostiene que la futura ley se coordinará con el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (AI Act), incorporando sus exigencias en materia de transparencia, trazabilidad, identificación de contenidos generados mediante IA y protección frente a la suplantación de identidad. El objetivo es evitar conflictos normativos y garantizar que el uso de estas tecnologías respete tanto la legislación europea como los derechos fundamentales de los trabajadores del sector artístico.