La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) ha reclamado este martes a las administraciones sanitarias un “compromiso estructural y sostenido” que permita desarrollar la Atención Primaria (AP) “al máximo”, con demandas concretas en ámbitos como los modelos organizativos, las plantillas o la garantía de presupuestos finalistas.
La petición se ha hecho pública con motivo del Día Mundial de la Medicina de Familia, jornada en la que la organización científica ha puesto en valor el “valor estratégico” de la Medicina Familiar y Comunitaria (MFyC) para el conjunto del Sistema Nacional de Salud (SNS) y para la ciudadanía.
“La Medicina de Familia acompaña a las personas durante toda su vida, resuelve la inmensa mayoría de los problemas de salud y mejora los resultados clínicos gracias a la continuidad asistencial. Hablar del futuro del sistema sanitario implica necesariamente hablar del futuro de la Medicina Familiar y Comunitaria”, ha subrayado la sociedad.
La semFYC ha alertado de que la especialidad se enfrenta a retos estructurales de calado que frenan su desarrollo profesional y clínico. Entre ellos cita la presión asistencial, la sobrecarga burocrática en las consultas, la falta de planificación para cubrir la tasa de reposición natural, la inestabilidad laboral, las dificultades para asegurar la longitudinalidad o la escasa inversión específica y finalista.
Ante esta situación, la entidad reclama mantener una política continuada de oferta MIR que cubra adecuadamente la tasa de reposición de especialistas; ajustar la planificación de recursos humanos sanitarios a las necesidades demográficas y epidemiológicas actuales y previstas; y garantizar partidas presupuestarias finalistas suficientes para la Atención Primaria y los distintos dispositivos de salud comunitaria.
Asimismo, propone impulsar modelos organizativos que protejan la longitudinalidad y el tiempo clínico en la consulta; incorporar medidas activas de conciliación y estabilidad profesional que permitan atraer y fidelizar el talento; fortalecer la investigación y la docencia en Medicina Familiar y Comunitaria; y crear entornos laborales que faciliten desplegar todas las competencias clínicas de la especialidad.
UNA ESPECIALIDAD “DE MÁXIMOS”
La semFYC reitera que la Medicina Familiar y Comunitaria es una especialidad “de máximos” y destaca que dispone de la “máxima” capacidad de resolución clínica, orientación a la complejidad asistencial, longitudinalidad, accesibilidad, cercanía y equidad, capacidad para impulsar la salud comunitaria, impacto en la salud de la población y capacidad vertebradora del Sistema Nacional de Salud.
En esta misma línea, subraya que la evidencia científica indica que la continuidad asistencial entre médico y paciente puede ser “una cuestión de vida o muerte”. Según los datos que aporta, mantener el mismo médico de familia durante 15 años reduce un 25 por ciento la mortalidad, un 30 por ciento el uso de Urgencias y un 28 por ciento las hospitalizaciones.
En personas con enfermedad cardiovascular crónica, esta continuidad disminuye un 10 por ciento la mortalidad y un 12 por ciento las hospitalizaciones y, en el caso de la diabetes tipo 2, una alta continuidad asistencial reduce entre un 25 y un 53 por ciento el riesgo de mortalidad. Por el contrario, la falta de acceso suficiente a médicos de familia se asocia con una menor esperanza de vida en la población.
La sociedad científica también remarca la importancia de preservar la dimensión humana y compasiva de la práctica clínica en un entorno cada vez más condicionado por la tecnología y la inteligencia artificial, en sintonía con la campaña internacional promovida este año por la Organización Mundial de Médicos de Familia (WONCA).
“La tecnología debe ayudarnos a cuidar mejor, pero nunca sustituir aquello que hace única a la Medicina de Familia: la relación humana, el conocimiento profundo de las personas y la capacidad de acompañar”, ha remarcado la semFYC.