Un oncólogo advierte del riesgo de no acudir al médico para descartar cáncer de vejiga ante sangre en la orina

Un oncólogo urge a consultar al médico ante sangre en la orina para descartar cáncer de vejiga y evitar retrasos en el diagnóstico de un tumor frecuente.

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La aparición de sangre en la orina, conocida como hematuria, constituye el signo más habitual del cáncer de vejiga. Por ello, resulta clave investigar de forma activa la posible presencia de un tumor vesical mediante pruebas específicas, como la cistoscopia, tal y como recalca el director del Programa One Oncology Madrid Quironsalud y jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Ruber Internacional, Enrique Grande.

Además, otros indicios que pueden hacer sospechar este tipo de cáncer son el aumento de la frecuencia al orinar, expulsar solo pequeñas cantidades de orina o la presencia de dolor abdominal. No obstante, la hematuria también puede obedecer a causas distintas, como infecciones urinarias, lo que en muchos casos provoca que el diagnóstico se demore.

Coincidiendo con el Día Mundial del Cáncer de Vejiga, que se conmemora cada 5 de mayo, AstraZeneca ha puesto en marcha una campaña de sensibilización instalando urinarios teñidos de rojo para representar la hematuria y remarcar la necesidad de realizar exploraciones que permitan descartar este tumor.

Enrique Grande, que ha intervenido en la presentación de esta iniciativa, ha explicado en declaraciones a Europa Press que el gran problema del cáncer de vejiga es que, con frecuencia, a los pacientes se les pautan antibióticos de forma repetida al sospechar una infección urinaria, de modo que los síntomas se prolongan al no encontrarse la bacteria responsable de "esa supuesta infección". Esta dinámica, advierte, puede estar "escondiendo el tumor y retrasando el diagnóstico del cáncer de vejiga que puede ser letal en algunas ocasiones".

El cáncer de vejiga ocupa el quinto puesto entre los tumores más habituales en España y el noveno en todo el mundo. Las estimaciones de REDECAN recogidas en el informe 'Las Cifras del Cáncer' de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) apuntan a que, a lo largo de este año, se confirmarán en España alrededor de 23.929 nuevos diagnósticos de esta enfermedad. Asimismo, el país presenta la mayor tasa de incidencia de cáncer de vejiga dentro de la Unión Europea.

En la población masculina española, este tumor es el tercero más frecuente y la sexta causa de muerte por cáncer, con unas 3.400 defunciones previstas en 2024. Por ello, resulta "muy importante" trasladar a la ciudadanía información clara sobre cómo identificar las primeras señales de alarma, como la hematuria, para que acudan cuanto antes al médico y se pueda abordar la patología en fases más tempranas.

En función de su extensión, el cáncer de vejiga se divide en dos grandes grupos. El primero es el cáncer de vejiga no músculo-invasivo, que supone el 75 por ciento de los diagnósticos y en el que las células malignas permanecen confinadas en el revestimiento interno de la vejiga sin penetrar en el músculo de la pared, por lo que se corresponden con tumores en estadios 0 y I.

El segundo tipo es el cáncer músculo-invasivo, que penetra en la capa muscular de la vejiga y representa entre el 25 y el 30 por ciento de los casos. En este grupo se incluyen los tumores en estadios II, III y IV; en los dos últimos, la enfermedad ya ha comenzado a extenderse a otros órganos.

En la actualidad, la cistectomía radical continúa siendo el tratamiento estándar, con una supervivencia global a 5 años cercana al 50 por ciento. Sin embargo, el pronóstico se deteriora de forma notable cuando existen ganglios afectados, situación en la que la supervivencia cae hasta el 18 por ciento.

"Cuando ya hay metástasis contamos con la quimioterapia, terapias dirigidas e inmunoterapia que han contribuido en estos últimos años no solamente a que los pacientes vivan más, sino que vivan mejor, que tengan mejor calidad de vida. Podemos identificar mejor qué pacientes van a responder unas cosas, qué pacientes van a responder a otras, pero ya es difícil que hablemos de curación", ha declarado el oncólogo.

Casi la mitad de los casos se asocian al tabaco

En cuanto a los factores de riesgo, se calcula que cerca del 50 por ciento de los tumores de vejiga guardan relación con el tabaquismo. Los compuestos carcinógenos del humo entran en contacto con la mucosa vesical del fumador al eliminarse por la orina, lo que incrementa la probabilidad de desarrollar un cáncer urotelial.

En torno a un 20 por ciento de los casos podrían estar vinculados a la exposición laboral a sustancias químicas cancerígenas, presentes en productos como tintes, pinturas, caucho, determinados metales y algunos tipos de plásticos. También se han relacionado con el cáncer de vejiga la irritación crónica derivada de infecciones urinarias recurrentes, la presencia de cálculos vesicales y el uso prolongado de catéteres.

La campaña de AstraZeneca arrancó este martes en la estación de tren de Madrid Puerta de Atocha-Almudena Grandes y se extenderá durante este mes a la estación de Valencia-Joaquín Sorolla y a la Plaza del Toural, en Santiago de Compostela.

La acción cuenta con el aval científico de la Asociación Española de Urología (AEU), el Grupo Español de Oncología Genitourinaria (SOGUG), Guard Consortium, y con el apoyo institucional de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la asociación de pacientes CANVES, la Alianza por el Cáncer de Vejiga en España.

Por este motivo, se considera que campañas divulgativas como esta son esenciales, ya que "gran parte de la ciudadanía y muchos pacientes desconocen la hematuria como posible síntoma del cáncer de vejiga y no identifican este tumor como uno de los más frecuentes en España.