La investigación judicial sobre el rescate de 53 millones de euros concedido a Plus Ultra por el Gobierno durante la pandemia sigue escalando. En sendos escritos remitidos al juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, tanto el empresario Julio Martínez Martínez, socio y amigo del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, como los máximos responsables de la aerolínea han aportado una versión que sitúa al exlíder socialista como figura clave en las gestiones para obtener la ayuda pública.
Las declaraciones llegan apenas un día antes de que los investigados comparezcan ante el magistrado instructor del denominado caso Plus Ultra.
Los escritos, presentados con el objetivo declarado de colaborar con la Justicia, contienen afirmaciones que afectan directamente al papel desempeñado por Zapatero y reconocen por primera vez el pago de una comisión equivalente al 1% del rescate, unos 530.000 euros, por las labores de intermediación.
Zapatero "marcaba los pasos a seguir"
En su escrito, Julio Martínez Martínez sostiene que fue el propio José Luis Rodríguez Zapatero quien impulsó toda la operativa desde el inicio. Según explica su defensa, la relación con Plus Ultra comenzó en mayo de 2020, cuando el expresidente le adelantó que recibiría una llamada de los máximos responsables de la compañía aérea.
Pocos días después, el presidente de la aerolínea, Julio Martínez Sola, y el consejero delegado, Roberto Roselli, contactaron con él para explicarle la delicada situación económica que atravesaba la empresa y la necesidad urgente de encontrar financiación.
La defensa del empresario insiste en que Martínez Martínez no tenía capacidad para conseguir financiación pública ni privada por sí mismo, sino que actuaba como mero intermediario entre el cliente y el verdadero consultor.
Ese consultor, sostiene expresamente el escrito, era Zapatero. "Era Zapatero quien marcaba los pasos a seguir", afirma literalmente la defensa.
Según su versión, el expresidente fue quien propuso inicialmente intentar obtener un crédito ICO mediante contactos con el Banco Santander. Para ello, habría indicado a los directivos de Plus Ultra que enviaran una carta al vicepresidente del banco, Juan Manuel Cendoya, siguiendo sus instrucciones. También, según el relato, la compañía intentó obtener financiación a través de La Caixa, aunque ninguna de ambas vías prosperó.
Del fracaso de los ICO al rescate de la SEPI
Tras el fracaso de los intentos para conseguir financiación bancaria, la creación en julio de 2020 del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE), gestionado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), abrió una nueva posibilidad para la compañía.
Fue entonces cuando, según el escrito, todas las gestiones pasaron a centrarse en la obtención de ese rescate público.
El 30 de julio de 2020 Plus Ultra firmó un contrato con la sociedad Análisis Relevante, propiedad de Martínez Martínez, que establecía unos honorarios de 5.000 euros mensuales más IVA.
Sin embargo, la defensa sostiene que la realidad era distinta de lo reflejado formalmente en el contrato. Según afirma, esos pagos correspondían realmente al asesoramiento que Zapatero venía prestando desde mayo de 2020.
La comisión del 1% por el éxito del rescate
Además de esos honorarios mensuales, el escrito reconoce otro contrato firmado el 19 de enero de 2021 entre Plus Ultra e Idella Consulenza Strategica, una de las sociedades investigadas por el juez.
En ese acuerdo se establecía que la empresa cobraría el 1% de la financiación obtenida como contraprestación por el éxito de la operación. La defensa admite expresamente que la cantidad finalmente abonada por mediar en la obtención de la ayuda pública ascendió aproximadamente a ese porcentaje.
También explica que, debido a la enorme presión mediática existente sobre el rescate, se decidió diferir el pago hasta 2026 y canalizar parte de las cantidades a través de otras empresas vinculadas al empresario.
Zapatero anunció que la SEPI concedería la ayuda
Uno de los aspectos más llamativos del escrito es el momento en que, según Martínez Martínez, el expresidente le comunicó que la ayuda iba a ser aprobada.
La defensa sostiene que fue el 26 de febrero de 2021 cuando Zapatero le informó de que la SEPI iba a conceder el rescate solicitado por Plus Ultra.
Inmediatamente, añade, Martínez Martínez trasladó esa información a los principales accionistas de la compañía, Camilo Ibrahim y Rodolfo Reyes.
Pocos días después, el 2 de marzo, el FASEE aprobó la operación y el Consejo de Ministros del 9 de marzo de 2021 dio luz verde definitiva al rescate por valor de 53 millones de euros.
Los directivos de Plus Ultra confirman pagos por más de medio millón de euros
En escritos separados, pero prácticamente idénticos, el presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, y el consejero delegado, Roberto Roselli, reconocen igualmente que la aerolínea terminó pagando importantes cantidades al entorno de Zapatero.
Los dos responsables afirman que fueron conscientes de que tanto Martínez Martínez como el expresidente pretendían cobrar por las gestiones realizadas, algo que decidieron aceptar dada la situación límite que atravesaba la empresa.
En el propio escrito se recupera una conversación intervenida por la Policía entre Roselli y el empresario venezolano Rodolfo Reyes.
En ella, el consejero delegado anticipaba: "Así que por ahí vendrá la mordida". Las defensas utilizan incluso esa expresión para referirse a la pretensión de cobro de los intermediarios.
No obstante, subrayan que nunca llegaron a conocer con exactitud cuáles fueron las actuaciones concretas realizadas para influir en la concesión del rescate por parte de la SEPI.
530.000 euros entre dinero y vuelos en business
Los responsables de la aerolínea detallan el reparto de los pagos realizados.
Según explican, el compromiso económico alcanzó aproximadamente los 530.000 euros, equivalentes al 1% del rescate público. La distribución habría sido de 249.000 euros para Análisis Relevante, 98.617 euros para Voli Analítica y 110.799 euros para Domotic Europe.
Además, aseguran que el empresario aceptó sustituir parte del dinero pendiente por 69.000 euros en billetes de avión de clase business, utilizados desde 2021 en adelante.
Los escritos también describen cómo se instrumentaron esos pagos. Según relatan, Plus Ultra emitió alrededor de 40 facturas por importes comprendidos entre 6.050 y 7.250 euros, bajo el concepto de "Honorarios mensuales. Elaboración de informe".
Sin embargo, las propias defensas sostienen ahora que esos informes apenas tenían utilidad real para la compañía y que su función era esencialmente encubrir los pagos. Algo similar ocurrió con otras facturas emitidas por servicios de gestión de vuelos Madrid-Caracas o mediante sociedades como IOT Domotic y Voli Analítica.
Los directivos añaden que incluso pretendían realizar posteriormente una regularización completa de todas las cantidades abonadas, aunque dicha operación quedó interrumpida por la actuación policial.
El primer contacto: una llamada desde un número oculto
La versión ofrecida por los responsables de Plus Ultra sitúa el origen de todo el proceso en abril de 2020.
Según explican, el empresario venezolano Rodolfo Reyes les sugirió buscar contactos políticos que facilitaran el acceso a ayudas públicas. Tras varias gestiones, el presidente de la aerolínea recibió el 30 de abril de 2020 una llamada desde un número oculto.
Quien estaba al otro lado del teléfono era, según el escrito, José Luis Rodríguez Zapatero. Durante aproximadamente diez minutos, Martínez Sola explicó al expresidente la grave situación financiera de la compañía y la necesidad de conseguir financiación mediante créditos ICO.
Siempre según esta versión, Zapatero respondió que podría ayudar y que realizaría las gestiones oportunas, indicando que el contacto operativo sería Julio Martínez Martínez.
Los directivos aclaran, no obstante, que en esa conversación nunca se habló de dinero ni de honorarios.
Una consultora diseñada alrededor de Zapatero
El escrito presentado por el socio del expresidente dedica también un amplio apartado a explicar el funcionamiento de Análisis Relevante, la consultora investigada.
La sociedad nació a finales de 2019, impulsada por Martínez Martínez, el periodista Sergio Sánchez y Javier de Paz. Según la defensa, la idea consistía en aprovechar el prestigio y las relaciones internacionales de Zapatero para ofrecer servicios de consultoría estratégica.
Aunque el expresidente no figuró formalmente como accionista ni como administrador, la defensa sostiene que era quien dirigía realmente la empresa. "Quedó fuera del accionariado y de los órganos formales, pero era quien la lideraba y decidía todas aquellas cuestiones de estrategia y captación de clientes."
También asegura que fue Zapatero quien consiguió los cuatro clientes con los que trabajó la consultora hasta 2025, entre ellos Plus Ultra, además de empresas como Softgestor, Alaska Ilimitada (posteriormente Inteligencia Prospectiva) y el Grupo Aldesa.
Las hijas de Zapatero y los informes
La defensa explica además que el periodista Sergio Sánchez se encargaba de dar forma a los informes elaborados por el expresidente.
Posteriormente, esos documentos eran maquetados por What The Fav, la empresa de las hijas de Zapatero, también investigadas en la causa, mediante una iguala mensual de 3.000 euros que, según el escrito, se mantuvo hasta 2025.
Las funciones atribuidas al expresidente consistían en elaborar informes estratégicos, prestar asesoramiento internacional y ofrecer conferencias para los clientes de la consultora.
Los 286.000 euros encontrados en su domicilio
El escrito también intenta desvincular de la causa el dinero localizado por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) durante el registro del domicilio de Martínez Martínez.
La Policía encontró 286.000 euros en efectivo, ocultos en bolsas de deporte, muebles y neceseres. La defensa sostiene que ese dinero procedía exclusivamente de ventas de activos inmobiliarios y que no guarda ninguna relación con las investigaciones sobre Plus Ultra.
La defensa reconstruye asimismo el origen de la relación entre Martínez Martínez y Zapatero. Según explica, ambos se conocieron en 2011 a través de Javier de Paz, con motivo de la compraventa de una vivienda propiedad del matrimonio Zapatero en Vera (Almería).
Posteriormente, compartieron la afición por correr, lo que dio lugar a una relación personal que, según el escrito, se mantuvo durante años mediante encuentros deportivos frecuentes hasta finales de 2025.
Plus Ultra reconoce errores, pero niega ser una sociedad pantalla
Pese a todas las admisiones realizadas, los responsables de la aerolínea rechazan que Plus Ultra fuera una empresa instrumental.
En sus escritos sostienen que la compañía cometió errores, pero defienden que desarrollaba una actividad económica real, con trabajadores, pago de impuestos y prestación efectiva de servicios.
Asimismo, atribuyen toda la operativa investigada a la situación límite provocada por la pandemia y a la necesidad urgente de obtener liquidez para garantizar la supervivencia de la empresa.
Mientras tanto, el juez de la Audiencia Nacional continúa investigando si las gestiones desarrolladas para lograr el rescate de 53 millones pudieron constituir delitos relacionados con tráfico de influencias, blanqueo de capitales y otras irregularidades, en una causa que, tras los escritos presentados este lunes, incorpora por primera vez manifestaciones de los propios investigados que sitúan al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero como protagonista de la estrategia seguida para obtener la ayuda pública y del sistema de remuneración articulado tras su concesión.