Rajoy y Bárcenas chocan en la tercera semana de Kitchen: del sobre con papeles a la “operación legal”

Rajoy y Bárcenas ofrecen versiones opuestas sobre el sobre con papeles y la legalidad de la Operación Kitchen en una tensa tercera semana de juicio.

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El expresidente Mariano Rajoy y el extesorero del PP Luis Bárcenas. EUROPA PRESS

El expresidente Mariano Rajoy y el extesorero del PP Luis Bárcenas. EUROPA PRESS

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El supuesto sobre con datos sobre la contabilidad B del PP que Luis Bárcenas habría entregado a Mariano Rajoy y la defensa que hizo el expresidente del Gobierno de la “legalidad” de la actuación policial en el 'caso Gürtel' respecto al extesorero del partido han protagonizado la tercera semana del juicio por la 'Operación Kitchen', dominada por las versiones opuestas que ambos ofrecieron ante el tribunal como perjudicado y testigo.

Se trataba de las declaraciones más esperadas en la causa sobre el presunto dispositivo parapolicial que, según la investigación, habría sido impulsado en 2013 desde el Ministerio del Interior del Gobierno de Rajoy para sustraer documentación sensible a Bárcenas relativa a dirigentes del PP, en paralelo a la instrucción judicial sobre la existencia de una caja B en la formación.

En este procedimiento se sientan en el banquillo, entre otros, el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, el ex director adjunto operativo de la Policía Nacional Eugenio Pino y el comisario jubilado José Manuel Villarejo.

Durante una comparecencia que se prolongó más de cinco horas, Bárcenas ratificó que existe un audio de una conversación mantenida con Rajoy en el despacho de este, en 2013, en la que, según relató, le habría entregado un sobre con datos sobre los movimientos de la “contabilidad extracontable” del PP. De acuerdo con su testimonio, el entonces presidente del Gobierno lo habría examinado y, acto seguido, lo habría introducido en el “destructor de papeles”.

El extesorero explicó que guardó ese archivo de audio en un 'pendrive', junto con otra grabación de una charla con el dirigente del PP Javier Arenas sobre la contabilidad B del partido y un tercer audio en el que él mismo describía el funcionamiento de dicha contabilidad. Aseguró que el dispositivo fue trasladado al taller de restauración de muebles de su esposa, situado en el centro de Madrid.

Según su versión, en ese mismo local se almacenaron también unas “20 o 25” cajas con documentación relativa a la “financiación de campañas electorales” del PP, que habrían sido llevadas desde su despacho en la sede nacional por su entonces chófer, Sergio Ríos, procesado en esta causa por haber sido, presuntamente, captado como confidente de la trama para informar de los movimientos de Bárcenas.

Bárcenas afirmó que, en marzo de 2015, dos meses después de salir de prisión preventiva, acudió al estudio y comprobó que el 'pendrive' y parte de los papeles guardados en las cajas ya no estaban.

Tres días después de esa declaración, Rajoy negó de forma categórica haber destruido el sobre. El expresidente del PP calificó el relato de Bárcenas de “absolutamente falso” y, preguntado por la posibilidad de que el extesorero conservase material comprometedor sobre él, aseguró que su serenidad es “total y absoluta”.

“No creo que las tuviera. Las hubiera dado a conocer, como dio a conocer otros muchos documentos”, añadió el exjefe del Ejecutivo.

Nunca hubo “operación política”, según Rajoy

Rajoy defendió además la “legalidad” de las pesquisas policiales sobre Luis Bárcenas, rechazando que se hubiera articulado una “operación política” desde el Gobierno contra el extesorero.

“Aquí, en todo este tema, no ha habido ninguna operación política. Luego conocimos que hubo una operación policial, porque además se ha explicado aquí, cuyo objetivo fundamental era el que debía de haber sido siempre, que es coger el dinero del señor Bárcenas y averiguar quiénes eran sus testaferros”, afirmó ante el tribunal.

El expresidente sostuvo que ni él, ni el ministro del Interior ni el secretario de Estado “están en las operaciones policiales”. “Y yo estoy absolutamente convencido de que esa operación policial se adecuó totalmente a la legalidad”, concluyó.

Rajoy dejó también una frase llamativa cuando se le preguntó si sabía que la presunta trama se refería a él como “El Asturiano” o “El Barbas”. “Yo me llamo Mariano Rajoy, como todo el mundo sabe, y luego cada uno me llama como quiere”, replicó con ironía.

Cospedal y Villarejo: reuniones, “preguntas” y ausencia de “encargos”

Otro de los momentos clave de la semana fue la declaración de la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal, quien, aunque admitió haber mantenido “ocho o nueve” encuentros con el comisario Villarejo, negó haberle hecho ningún “encargo”, limitando esos contactos a formularle “preguntas”.

La también exministra de Defensa, que llegó a estar investigada en la causa aunque finalmente se archivó provisionalmente para ella, insistió en que Villarejo nunca le trasladó información sobre el avance de las investigaciones del 'caso Gürtel'. “Ni yo le preguntaba ni él me informaba, y no creo que tuviera la capacidad de hacerlo”, sostuvo.

Su entonces jefe de Gabinete, José Luis Ortiz, corroboró la existencia de esas reuniones y precisó que, aunque “generalmente” era Villarejo quien pedía verse con ella, Cospedal también “pedía la cita alguna vez”.

La exdirigente del PP afirmó igualmente que no tenía “ni idea” de posibles seguimientos a Bárcenas o a su entorno. Sobre Fernández Díaz, señaló que era “un militante muy destacado del PP” y que siempre lo consideró “una persona recta e íntegra”. Añadió, además, que había “sufrido mucho” a raíz del proceso judicial.

Choque entre la presidenta del tribunal y la acusación del PSOE

Esta tercera semana de vista oral también ha dejado patente la tensión entre la presidenta del tribunal, la magistrada Teresa Palacios, y la abogada del PSOE, Gloria de Pascual, representante de la acusación popular.

La sesión del miércoles estuvo marcada por los roces entre ambas a propósito de la pertinencia de las preguntas de la letrada, que fueron reiteradamente cuestionadas por la jueza durante el interrogatorio al empresario Ignacio López del Hierro, exmarido de Cospedal.

“Si no paran de interrumpirme es imposible”, protestó De Pascual en plena sesión. “Yo tengo que controlar el interrogatorio y la procedencia del mismo”, respondió Palacios.

El enfrentamiento se prolongó al día siguiente, durante el interrogatorio de Rajoy por parte de la abogada del PSOE, que reaccionó ante las advertencias de la magistrada para que centrara sus preguntas en los hechos objeto del procedimiento.

“Formulo protesta. Hoy voy a protestar por todo”, dijo con ironía De Pascual. “Señora letrada, retire esa impertinencia, por favor”, replicó Palacios, una indicación que finalmente fue acatada por la representante de la acusación popular.