El expesidente del Gobierno Mariano Rajoy ha conseguido poner de acuerdo a casi todo el espectro político francés. Desde el Ejecutivo de Emmanuel Macron hasta la extrema derecha de Marine Le Pen, pasando por socialistas, comunistas, conservadores, la Federación Francesa de Fútbol y buena parte de la prensa gala, las críticas se han multiplicado contra el expresidente español por su columna sobre la selección francesa.
La polémica nació de un artículo publicado por Rajoy en El Debate con motivo de la semifinal del Mundial entre España y Francia. Al analizar al equipo francés, el antiguo jefe del Ejecutivo escribió: “Tiene, además, una plantilla de altísimo nivel. Eso sí, sin franceses”.
La frase ha sido interpretada como una negación de la nacionalidad de los jugadores franceses por su color de piel o por el origen extranjero de sus familias. La Embajada de Francia en España respondió recordando que los 26 convocados son ciudadanos franceses, que 23 de ellos nacieron en Francia y que los otros tres también poseen la nacionalidad del país.
El Elíseo denuncia los ataques racistas contra Francia
La reacción ha llegado hasta la Presidencia de la República francesa. Fuentes del Elíseo enmarcaron las palabras de Rajoy dentro de los ataques racistas dirigidos durante los últimos días contra Kylian Mbappé y el conjunto francés.
El entorno de Emmanuel Macron aseguró que el presidente francés ha condenado este tipo de ataques y que “los condenará siempre”, ante una polémica que ha adquirido dimensión diplomática a pocas horas del enfrentamiento entre las selecciones de España y Francia.
El ministro francés del Interior, Laurent Nuñez, calificó las palabras de Rajoy de “absolutamente inaceptables”. Según defendió, estas afirmaciones no reflejan la realidad de Francia ni el modelo republicano del país.
Nuñez reivindicó una sociedad diversa en la que todos los ciudadanos puedan encontrar su lugar y advirtió de que mensajes como el del expresidente español contribuyen a alimentar los ataques racistas que están recibiendo algunos de los integrantes de la selección francesa.
Más contundente todavía fue el ministro de Exteriores, Jean-Noël Barrot. “Francia no tiene color de piel”, respondió el jefe de la diplomacia gala, que consideró que afirmar lo contrario solo puede ser producto de “la estupidez, el racismo o una combinación de ambos”. Barrot calificó además de “patéticas” las palabras del expresidente del Gobierno español.
Francia exige disculpas a Rajoy
La portavoz del Gobierno francés, Maud Bregeon, tachó las afirmaciones de “abyectas” y sostuvo que revelan un desconocimiento profundo de la historia y de la identidad de Francia.
“Evidentemente, es racismo”, concluyó Bregeon al ser preguntada por una frase que el Ejecutivo francés no considera una simple broma o una provocación deportiva.
También intervino la ministra encargada de la lucha contra la discriminación, Aurore Bergé, quien calificó las declaraciones de “insoportables e indignas” y reclamó a Rajoy que presente disculpas públicas.
Bergé consideró que esa rectificación es “necesaria y esperada” y pidió que los futbolistas franceses sean valorados por su talento y su rendimiento deportivo, y no por sus orígenes familiares o su color de piel.
La ministra francesa de Ultramar, Naïma Moutchou, denunció por su parte un “odio metódico y banalizado” contra Francia que, según afirmó, vuelve a aparecer cada vez que la selección logra un éxito deportivo.
Moutchou sostuvo que no se trata únicamente de una salida de tono y pidió a la Federación Francesa de Fútbol que estudie de manera sistemática la posibilidad de emprender acciones legales ante este tipo de mensajes.
La Federación Francesa de Fútbol habla de racismo intolerable
La Federación Francesa de Fútbol también reaccionó a través de su presidente, Philippe Diallo, que denunció unos “resabios de racismo intolerables” y un clima “detestable” alrededor de los jugadores.
Diallo respondió directamente a Rajoy asegurando que los integrantes de la selección no necesitan que un antiguo presidente del Gobierno español les expida ningún certificado de nacionalidad.
“La selección de Francia es Francia”, sentenció el máximo responsable del fútbol francés.
La condena une a izquierda, derecha y extrema derecha
Las palabras de Rajoy han provocado una reacción transversal en la política francesa.
El líder del Partido Socialista, Olivier Faure, recordó que Francia no es una nación basada en criterios étnicos y que la nacionalidad francesa no depende del color de piel ni de la religión.
Faure defendió que la República francesa se construye sobre la ciudadanía y sobre sus valores comunes, “mal que le pese a la derecha racista”.
El secretario nacional del Partido Comunista Francés, Fabien Roussel, habló directamente de “racismo mugriento” y acusó a Rajoy de tratar de provocar a la selección francesa antes del partido contra España.
Desde la derecha conservadora, Valérie Pécresse respondió que Francia se elige porque representa un ideal y acusó al expresidente español de demostrar, con su “racismo miserable”, que no entiende el alma del país.
La crítica llegó incluso a Agrupación Nacional, el partido de Marine Le Pen. Su portavoz, Julien Odoul, calificó a Rajoy de “racista” y describió sus palabras como “escandalosas, vergonzosas y lamentables”.
“El señor Rajoy es un racista, simplemente”, aseguró Odoul, quien defendió que el proyecto nacional francés es “azul, blanco y rojo” con independencia del origen familiar o de la religión de cada ciudadano.
La reacción de Agrupación Nacional refuerza el aislamiento del expresidente español, ya que la condena ha abarcado desde la izquierda comunista hasta la extrema derecha francesa.
Sánchez: “Que gane el mejor y que pierda el racismo”
En España, Pedro Sánchez encabezó las críticas contra su antecesor en La Moncloa. El presidente del Gobierno acusó a Rajoy de medir la pertenencia a una nación por el apellido, el lugar de nacimiento o el color de piel.
Sánchez defendió que España pertenece a quienes la aman y trabajan por ella, “no a quien la avergüenza con declaraciones xenófobas”. “Que gane el mejor y que pierda el racismo”, concluyó el jefe del Ejecutivo.
Albares pide a Feijóo que desautorice a Rajoy
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, calificó el artículo de “hiriente”, “peligroso” y “absolutamente inaceptable”. Albares pidió al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, que desautorice públicamente a Rajoy y reclamó a El Debate que retire el artículo y publique una rectificación.
El responsable de la diplomacia española aseguró además que ya ha trasladado a las autoridades francesas que las palabras del expresidente no representan a España ni al conjunto de los españoles.
Albares acusó al PP de perjudicar las relaciones entre España y Francia y de generar una polémica diplomática en vísperas de un partido de fútbol.
Cascada de críticas entre los ministros
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, calificó las declaraciones de “racistas y xenófobas” y aseguró que han provocado un “pequeño lío diplomático”.
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, las definió como racistas, xenófobas y “antipatrióticas”. A su juicio, Rajoy ha generado una “incomodidad diplomática gratuita” y ha hecho un “flaquísimo favor” a España.
El ministro de Justicia, Félix Bolaños, consideró las palabras “muy desafortunadas” y acusó al PP de incurrir en una forma de “gamberrismo institucional e internacional”.
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, afirmó que el antiguo presidente “ha quedado retratado”. “Cuando uno no piensa lo que escribe, acaba escribiendo lo que piensa”, señaló Torres.
El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, habló de “vergüenza” y “bochorno”, exigió disculpas inmediatas y calificó al Partido Popular de “sucedáneo cutre de la extrema derecha”.
La ministra de Sanidad, Mónica García, acusó igualmente a Rajoy de racismo, mientras que la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, sostuvo que su afirmación, además de ser falsa, es “profundamente racista”.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, resumió las palabras de Rajoy como una muestra de “racismo o estupidez”. Marlaska advirtió de que, incluso aunque se tratase únicamente de una estupidez, tendría una “gravedad manifiesta” porque contribuye a normalizar discursos de odio que pueden terminar desembocando en violencia.
La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, rechazó la explicación ofrecida por el PP, que atribuyó la frase al tono sarcástico habitual del expresidente. “Lo de Rajoy no es sarcasmo, es racismo”, respondió Rego.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, vinculó la columna con una concepción racial de la nacionalidad y lanzó además duras descalificaciones personales contra Rajoy.
Rufián recuerda los años de Rajoy en La Moncloa
El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, amplió su crítica al conjunto de la trayectoria política del expresidente. Rufián afirmó que Rajoy debería ser recordado como jefe de un Gobierno que “recortó, robó, espió, mintió, reprimió y maltrató a su gente”.
El dirigente republicano comparó además su forma de escribir con la de “tu cuñado el facha”.
Esperanza Aguirre también se distancia
Las críticas han llegado igualmente desde el entorno del propio Partido Popular. Esperanza Aguirre calificó la referencia a los jugadores franceses de “broma muy desafortunada” y recordó que tener antepasados procedentes de otros países no convierte a nadie en menos francés o menos español.
La antigua presidenta de la Comunidad de Madrid se desmarcó así de la defensa oficial planteada por la dirección nacional del PP.
Desde Ceuta, el líder de Ceuta Ya!, Mohamed Mustafa, habló de “racismo sin filtros”. Mustafa interpretó que Rajoy está negando la condición de franceses a los jugadores por ser negros y vinculó la columna con una concepción de Europa reservada a ciudadanos blancos y católicos.
Borja Iglesias y Cubarsí responden desde la selección española
Las palabras de Rajoy también han provocado reacciones entre los futbolistas españoles.
Borja Iglesias aseguró que le sorprende y le entristece que “a estas alturas” sigan produciéndose comentarios de este tipo.
El delantero defendió la multiculturalidad como una riqueza tanto para Francia como para España y pidió mayor responsabilidad al realizar este tipo de afirmaciones, aunque señaló que Rajoy quizá no actuó con mala intención.
Pau Cubarsí fue más directo. El defensa sostuvo que quienes juegan con la selección francesa son franceses, independientemente de su color de piel, y defendió que todas las personas merecen respeto.
El entrenador y antiguo internacional franco-español Luis Fernández calificó las palabras de “una falta de respeto absoluta”.
La prensa francesa carga contra el expresidente
La reacción más contundente en los medios llegó desde el diario francés Libération.
El periódico calificó de “repugnante” la referencia a los jugadores franceses y comparó el tono de la columna con los desvaríos de “un fascista borracho al final de una comida familiar”.
Le Monde presentó directamente el episodio como unas “declaraciones racistas” del antiguo presidente del Gobierno español.
En España, un editorial de El País sostuvo que Jean-Marie Le Pen estaría aplaudiendo las palabras de Rajoy, mientras que distintos articulistas denunciaron que el expresidente se arrogase la capacidad de conceder o retirar la condición de francés en función del origen de los futbolistas.
El filósofo Gonzalo Velasco calificó la columna de “profundamente racista”, “abominable” y peligrosa por estar basada, según explicó, en una concepción étnica de la nación. “Lo que escribe es bazofia”, concluyó Velasco.
El PP defiende el “sarcasmo” de Rajoy
Frente a la cascada de críticas, la dirección nacional del Partido Popular ha cerrado filas con el expresidente.
El portavoz del PP, Borja Sémper, aseguró que las columnas de Rajoy tienen habitualmente un tono sarcástico y afirmó que la frase no fue escrita con mala intención.
Sémper consideró evidente que todos los futbolistas que representan a Francia son franceses y acusó al Gobierno de aprovechar políticamente la polémica.
La explicación del sarcasmo, sin embargo, ha sido rechazada tanto por miembros del Ejecutivo español como por dirigentes franceses de distintas ideologías.
Rajoy rechaza pedir disculpas
Mariano Rajoy no ha presentado disculpas por el momento. Desde su entorno se ha defendido que la frase no tenía ninguna intención racista y que formaba parte del tono irónico de la columna.
El expresidente se ha limitado a responder a las críticas asegurando: “No me voy a poner al nivel de ciertos miembros del Gobierno español”.
La falta de rectificación mantiene abierta una polémica que ha trascendido ya el terreno deportivo y que ha provocado una condena prácticamente unánime en Francia, donde Gobierno, oposición, Federación y medios coinciden en que la frase cuestiona la condición de franceses de los jugadores por su color de piel o el origen de sus familias.