El Corte Inglés tiene previsto presentar en septiembre la actualización de su “Plan Estratégico”, que incluirá un programa de inversiones “más ambicioso” orientado a reforzar el crecimiento del negocio, optimizar la logística y aprovechar nuevas capacidades tecnológicas.
Así lo avanzó este viernes la presidenta de El Corte Inglés, Cristina Álvarez, durante su primera junta de accionistas al frente del grupo, en la que desgranó los ejes sobre los que se apoyará el nuevo plan, sustentado en pilares como el servicio al cliente, la tienda física como elemento diferencial y la excelencia en la oferta de producto.
La presidenta defendió ante los accionistas el papel de la tienda física como “valor diferencial” y como un “activo esencial para conectar” con los consumidores. “La tienda física es, hoy más que nunca, un entorno de experiencias donde se genera la interacción humana, donde tenemos la oportunidad de construir marca, más allá de una pura transacción económica”, ha indicado.
“El cliente es nuestra razón de ser y nuestra obligación es que cada cliente se sienta único, escuchado y muy cuidado”, ha señalado en su discurso.
Álvarez también subrayó la creciente relevancia del canal digital, un “online” que “gana peso día a día” en la empresa. “Nuestra web y nuestra ‘app’ se han convertido en la puerta de entrada de muchos clientes. Debemos seguir impulsándolas, mejorando la experiencia digital y la personalización, porque son uno de nuestros grandes motores de crecimiento y de captación de nuevos clientes”, ha explicado.
En paralelo, la presidenta se refirió a los proyectos y desembolsos previstos en el ámbito logístico con el fin de “crecer y dar un mejor servicio” tanto a los centros comerciales del grupo como a sus clientes finales.
Además, destacó el papel que jugará la Inteligencia Artificial (IA), que sin sustituir nunca “la esencia” de la compañía, debe “ayudar a personalizar la experiencia de compra, optimizar la disponibilidad de productos, agilizar la atención y sobre todo interpretar mejor las necesidades de los clientes”.
“El Corte Inglés es la casa de las marcas. Ofrecemos a nuestros clientes productos exclusivos, curados, novedosos, y adaptados a la realidad de cada una de nuestras diferentes tiendas y canales”, ha recalcado.
En relación con Viajes El Corte Inglés, Álvarez remarcó que se trata de un servicio “que lleva nuestro sello, que genera confianza, y que refuerza el vínculo con los clientes”. “Es nuestra obligación seguir apostando con fuerza por este negocio”, ha avanzado.
Asimismo, aseguró que la empresa cuenta “con el mejor equipo, con una estrategia sólida, y con una marca que ocupa un lugar único en el corazón de millones de personas”. “El futuro no se improvisa. Se construye cada día con trabajo, con humildad, con capacidad de escuchar, y con voluntad permanente de mejorar”, ha indicado.
En la misma junta, los accionistas del grupo de distribución español dieron su visto bueno al nombramiento de Javier Catena como consejero delegado, que asumirá la responsabilidad de ejecutar la “hoja de ruta” del grupo. También respaldaron por unanimidad todas las propuestas del Consejo de Administración, entre ellas el informe de gestión, las cuentas anuales, el informe no financiero y de sostenibilidad, y la aplicación del resultado.
Resultados de 2025 y reducción histórica de la deuda
En su intervención, Cristina Álvarez resaltó que el ejercicio 2025 fue muy positivo para la compañía, con incrementos tanto en ventas como en resultados. “El comercio entra en una fase marcada por cambios estructurales, incertidumbres, aceleración tecnológica y evolución de las expectativas del consumidor. En este contexto, la compañía ha demostrado una gran capacidad de adaptación y de fortaleza. Estos resultados son la expresión financiera de la confianza que nuestros clientes han depositado en nosotros”, ha señalado.
El Corte Inglés cerró su ejercicio 2025-2026 con un aumento del beneficio neto del 22,8%, hasta 628 millones de euros, mientras que el beneficio neto recurrente se situó en 522 millones de euros, un 11% más.
El volumen total de ingresos consolidados alcanzó los 17.247 millones de euros, con una cifra de negocio de 14.988 millones, lo que implica un avance del 1,1% y del 2% a superficie comparable. Esta mejora en la gestión se refleja igualmente en el resultado bruto de explotación (Ebitda), que ascendió a 1.266 millones de euros, un 4,7% más que el ejercicio anterior.
Por otro lado, la deuda financiera neta se redujo en 148 millones de euros, hasta 1.648 millones, en un contexto de crecimiento sostenido del Ebitda gracias al impulso del negocio y a una gestión eficiente de los costes.
Esta evolución permite situar el nivel de endeudamiento en 1,3 veces Ebitda, el más bajo en casi veinte años, al tiempo que el valor de los activos aumenta en 311 millones de euros por las inversiones acometidas.