La campaña hortofrutícola 2025-2026 se ha cerrado con un incremento medio de los precios del 12 por ciento y una subida de la facturación del ocho por ciento, pese a que el volumen comercializado ha retrocedido un cuatro por ciento. No obstante, el encarecimiento del 4,7 por ciento de los costes unitarios de producción “limita la mejora de la rentabilidad” del conjunto del sector.
Así se recoge en el avance de resultados presentado este martes por la Asociación de Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas de Almería (Coexphal), en un acto celebrado en La Mojonera. Durante la presentación, el presidente de la organización, Juan Antonio González, remarcó que los datos expuestos “reflejan la fuerza de nuestro sector y la importancia de las empresas asociadas para la provincia, Andalucía y España”.
Coexphal agrupa en torno al 70 por ciento de la producción y al 80 por ciento de las exportaciones de frutas y hortalizas frescas de la provincia. Según el informe, los resultados actuales “rompen la tendencia” de crecimiento continuado del volumen comercializado en los dos últimos ejercicios, mientras que los ingresos han seguido avanzando, aunque a un ritmo “más moderado” que en la campaña precedente.
El coste unitario medio ha repuntado un 4,7 por ciento, muy por encima del 1,5 por ciento registrado en la campaña 2024-2025. Este incremento viene impulsado, sobre todo, por los fertilizantes y abonos, con un encarecimiento del 27 por ciento; los combustibles, que suben un 50 por ciento; los plásticos y materiales de construcción, con un aumento del cinco por ciento, y la mano de obra, que crece un 3,1 por ciento. Esta última continúa siendo el principal componente del coste productivo.
En términos generales, los cultivos con mejor comportamiento han sido calabacín, berenjena, pepino y tomate. En el lado negativo se sitúan el pimiento y la sandía, que han sufrido descensos de facturación del seis y del cinco por ciento, respectivamente.
Resultados por cultivos
En tomate, la comercialización ha caído un dos por ciento, una bajada más suave que el cuatro por ciento del ejercicio anterior. Los precios se han incrementado un 16 por ciento y la facturación ha avanzado un 13 por ciento, de modo que el cultivo encadena su tercer año consecutivo de recuperación y mantiene la senda positiva iniciada en la pasada campaña.
El pimiento ha experimentado el giro de tendencia más relevante. Tras el ligero avance del volumen comercializado del año pasado, la oferta se ha reducido un diez por ciento y los precios han frenado su crecimiento hasta el cuatro por ciento, muy lejos del 21 por ciento de la campaña 2024-2025. Como resultado, la facturación ha retrocedido un seis por ciento y se pone fin a varias campañas seguidas de resultados favorables.
En el caso del pepino, la evolución ha sido opuesta a la del ejercicio anterior. La oferta ha disminuido un cinco por ciento, mientras que las cotizaciones han repuntado un 25 por ciento. Esta combinación ha permitido que la facturación aumente un 18 por ciento, superando el incremento del 15 por ciento registrado en 2024-2025.
La berenjena suma otro ejercicio positivo. La producción comercializada se ha reducido un nueve por ciento, pero los precios han escalado un 31 por ciento, lo que se ha traducido en un aumento de los ingresos del 19 por ciento. El cultivo prolonga así por tercer año consecutivo su trayectoria favorable, aunque con incrementos más contenidos que en el ejercicio previo.
El calabacín se ha consolidado como el producto estrella de la campaña. Tras dos años consecutivos de descensos en los ingresos, la producción ha bajado un dos por ciento y los precios han subido un 36 por ciento, lo que ha impulsado la facturación un 34 por ciento. De esta manera, protagoniza el vuelco más significativo del ciclo 2025-2026.
La lechuga ha mantenido la tónica de estabilidad de los últimos ejercicios. La producción ha caído un dos por ciento, los precios han mejorado otro dos por ciento y la facturación ha avanzado un uno por ciento, por debajo del tres por ciento del año anterior.
En sandía se rompe la racha de dos campañas seguidas con fuertes subidas de precios. La producción ha aumentado un tres por ciento, pero las cotizaciones han descendido un ocho por ciento y la facturación se ha reducido un cinco por ciento.
En sentido contrario, el melón ha mejorado sus registros. La comercialización ha bajado un uno por ciento, mientras que la recuperación del 14 por ciento en los precios ha permitido que la facturación crezca un 12 por ciento, situando a este cultivo entre los de mejor evolución en la campaña de primavera.
Competencia internacional en tomate
Al margen de los resultados económicos, el tomate se mantiene como “producto de referencia” para analizar la competencia exterior.
Con datos aún provisionales, las exportaciones españolas de tomate a la Unión Europea y Reino Unido han descendido un siete por ciento, hasta 544.915 toneladas. En el caso de Almería, la caída ha sido más suave, del cinco por ciento, con 361.302 toneladas, mientras que en el resto de España el retroceso ha alcanzado el diez por ciento.
Este comportamiento ha permitido que la provincia gane peso relativo, hasta representar el 66 por ciento de las exportaciones nacionales y alrededor del 11 por ciento del total comercializado en la Unión Europea y Reino Unido.
Alemania sigue siendo el principal mercado para el tomate almeriense, al concentrar cerca del 38 por ciento del volumen exportado y el 35 por ciento de la facturación, seguida de Francia, Países Bajos y Polonia. Reino Unido, por su parte, ha incrementado sus compras un once por ciento en volumen y un 15 por ciento en valor.
Coexphal ha advertido de que “hay que prestar atención al giro holandés”, ya que Países Bajos se ha apoyado en Marruecos como origen cada vez más relevante para su reexportación.
Las importaciones españolas de tomate marroquí han seguido creciendo, aunque de forma más contenida. Durante la campaña 2025-2026 han aumentado un cuatro por ciento, hasta 89.504 toneladas, frente al fuerte repunte del 31 por ciento del ejercicio anterior.
En paralelo, las exportaciones de Marruecos hacia la Unión Europea y Reino Unido han retrocedido un siete por ciento, quedándose en 621.872 toneladas.
La asociación ha reiterado su inquietud por la expansión de la producción en la zona de Dajla, en el Sáhara Occidental, desde donde procede una parte significativa del tomate que se dirige al mercado europeo.
Países Bajos ha registrado su primer descenso después de tres campañas consecutivas de crecimiento, aunque se mantiene como principal origen exportador hacia la Unión Europea y Reino Unido. Bélgica, Francia y Turquía también han reducido sus envíos, si bien este último país conserva una tendencia estructural de crecimiento a largo plazo.
Planta ornamental: un sector estratégico
La planta ornamental continúa afianzándose como actividad estratégica dentro de la agricultura almeriense. La sección de ornamental de Coexphal agrupa a más de 40 empresas que, en la campaña 2025-2026, han alcanzado una facturación cercana a los 60 millones de euros, en niveles prácticamente idénticos a los del ejercicio anterior.
Según la asociación, este comportamiento “confirma la estabilidad de un sector altamente internacionalizado, con una fuerte presencia en los mercados exteriores y una posición cada vez más consolidada en el mercado nacional”.