El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha señalado este lunes que “en los primeros días, la primera semana, de noviembre” se tomará una decisión sobre la activación de la norma de comercialización del aceite de oliva. Ha precisado además que su intención es que la orden ministerial correspondiente a esta campaña se publique “antes de finales de mes”.
“En los primeros días, la primera semana, del mes de noviembre la Dirección General de Producciones y Mercados dictará la resolución donde se establecerá, en su caso, las medidas que deban adoptarse en relación con el volumen de la campaña actual”, ha indicado el titular de Agricultura en declaraciones a los medios a su llegada a una reunión en Luxemburgo de los ministros de Agricultura y Pesca de la Unión.
En respuesta a la presión de organizaciones agrarias como Asaja, COAG, UPA y Cooperativas Agro-alimentarias de España, que reclaman su intervención directa ante el retraso en la aplicación de la norma, Planas ha subrayado que está “trabajando” en ello. Ha explicado que el Ministerio ya dispone de la información sobre el aforo, la producción y el ‘stock’ de enlace entre campañas, por lo que la orden se firmará y saldrá publicada “antes de final de mes”.
El ministro ha recalcado que está “escuchando” al sector en relación con las previsiones de producción para la próxima campaña. Al mismo tiempo, ha insistido en que su objetivo es “asegurar” el suministro a los mercados nacional y exteriores “a un precio razonable para la familias” y, de forma paralela, garantizar que los “intereses” de los productores, especialmente los del olivar tradicional —que, ha recordado, soporta costes de producción más elevados que el intensivo y el superintensivo— queden “satisfechos”.
“Es complicado, pero espero que lo logremos y en las próximas semanas, efectivamente, se tomarán las decisiones que correspondan al respecto”, ha añadido Planas. Sus palabras llegan después de que las organizaciones agrarias hayan tildado de “injustificable” la falta de rapidez del Ministerio ante lo que consideran una caída prolongada de los precios en origen, con cotizaciones por debajo de los costes de producción.
Los agricultores exigen así la activación de la que consideran la única herramienta disponible para ordenar la oferta, estabilizar el mercado y frenar el desplome de los precios. Sin embargo, esta petición se enfrenta al rechazo de las asociaciones de industriales y exportadores, contrarias a una intervención que suponga retirar parte de la producción para tratar de contener la bajada de las cotizaciones.