La exposición “Goya, del Museo al Palacio”, instalada en el Palacio de la Aljafería de Zaragoza, incorpora como nuevas piezas invitadas los dos bocetos realizados por Francisco de Goya para la cúpula “Regina Martyrum” de la Basílica de Nuestra Señora del Pilar. Sobre estas obras, el director general de Cultura y Patrimonio, Pedro Olloqui, ha resaltado que “todo Aragón aparece retratado aquí a través de la hagiografía” y que constituyen una “exhibición de aragonesidad muy fuerte”.
Estos lienzos se suman a la muestra como obra invitada y se exhiben en el Salón del Trono del Palacio de la Aljafería hasta el 14 de octubre. La exposición, organizada con motivo de la reforma del Museo de Zaragoza, ha recibido ya más de 470.000 visitas desde su apertura.
En la presentación de los bocetos han intervenido la presidenta de las Cortes de Aragón, María Navarro; la vicepresidenta del Gobierno de Aragón y consejera de Presidencia, Justicia, Cultura y Deporte, Mar Vaquero; el director general de Cultura y Patrimonio Cultural, Pedro Olloqui; el deán del Cabildo Metropolitano de Zaragoza, Juan Sebastián Teruel; y el vicario general de la Archidiócesis de Zaragoza, Rubén Ruiz.
María Navarro ha subrayado que la cesión temporal de estas pinturas “constituye un magnífico ejemplo de cómo la colaboración entre instituciones puede contribuir a conservar, difundir y compartir un patrimonio que pertenece a todos”. Ha recordado además el compromiso adquirido al inicio de la legislatura de “acercar la institución a los ciudadanos” y ha enmarcado este acto dentro de esa “misión”.
Respecto a los bocetos de Goya, la presidenta de las Cortes ha señalado que son “pieza fundamental de la historia artística y cultural de Aragón” y que “permiten acercarnos al proceso creativo de uno de los artistas más universales de nuestra tierra y contemplar el momento previo a la ejecución definitiva de una de las grandes realizaciones para entender mejor cómo trabajaba un creador capaz de transformar la pintura española y europea”.
En su opinión, estas obras también “simbolizan la capacidad de las instituciones aragonesas para colaborar, para sumar esfuerzos y poner en común recursos y conocimientos siempre al servicio de la sociedad”.
Conocer la maestría de Goya
La vicepresidenta y consejera de Presidencia, Justicia, Cultura y Deporte, Mar Vaquero, ha remarcado que los dos bocetos “fueron preámbulo de la cúpula de 'Regina Martyrum' y permiten conocer esa gran maestría, libertad de la pincelada, el dominio de la luz que tenía Goya para dar vida a sus personajes y la narrativa de sus composiciones”.
Ha recordado que Francisco de Goya “supo sobreponerse a la incomprensión del momento, siempre quiso hacer gala de la gran libertad a la hora de desarrollar e inspirar su obra y ello, a veces, le costó también algún que otro disgusto”, y ha enfatizado que el artista “nació, creció, aprendió y dio sus primeros pasos en Aragón, por eso, tenemos que reivindicar que forma parte de nuestro carácter, de nuestra identidad, de nuestra forma de ser y también del talento y del orgullo aragonés”.
Vaquero ha puesto en valor el papel de las Cortes de Aragón y su implicación en la exposición, que ha permitido que más de 470.000 personas la hayan disfrutado, “un número que seguirá creciendo”. Ha agradecido igualmente la aportación de coleccionistas privados y, en este caso, del Cabildo, que han prestado piezas para integrarlas temporalmente en el apartado de obra invitada.
“Esta exposición forma parte de los actos del Bicentenario del fallecimiento de Goya, en el que Aragón será el epicentro porque Goya forma parte de nuestra forma de ser, del talento aragonés, y así lo vamos a reivindicar”, ha añadido la vicepresidenta.
Etapa de madurez del pintor
El director general de Cultura, Pedro Olloqui, ha explicado que Goya realizó estos bocetos con 34 años, en una fase de madurez artística, respondiendo a un encargo del Cabildo Metropolitano. Hoy se consideran “dos de las joyas que custodia el Pilar” y Olloqui ha puesto el acento en la selección de santos aragoneses que el pintor decidió situar junto a la Virgen del Pilar.
Datados en 1780 y ejecutados al óleo sobre lienzo, fueron presentados por Goya ante el Cabildo Metropolitano de Zaragoza para su aprobación antes de acometer la decoración definitiva de la cúpula “Regina Martyrum” en El Pilar. Las obras pertenecen a la Catedral-Basílica de Nuestra Señora del Pilar y al Cabildo Metropolitano de Zaragoza.
Los lienzos recogen las dos mitades de la cúpula y evidencian la capacidad del artista para plantear una composición de gran complejidad iconográfica y cromática, anticipando la pintura final de la cúpula y dejando ver la huella de la escuela italiana que conoció en su viaje a Italia.
De esta intervención, “se conoce bien la figura de la Virgen, la composición, la técnica, el estilo abocetado, incluso la polémica de aquella pintura”, pero “se ha difundido menos el programa pictórico que contiene”, ha señalado Olloqui. En él, la Virgen se rodea de “la hagiografía aragonesa”, algo que el responsable de Cultura ha descrito como “una exhibición de aragonesidad muy fuerte de Goya, una apuesta por nosotros mismos”.
“Utiliza la teología, la hagiografía, para hablar de los aragoneses para reconocerse él con todos ellos. Es una metáfora de los aragoneses acompañando a la Virgen del Pilar, como un hecho de identidad colectiva, más allá de la espiritualidad individual”, ha reflexionado.
El director general ha detallado que, junto a la Virgen del Pilar, figuran los santos Valero y Vicente, patrones de Zaragoza; San Lorenzo, patrón de Huesca; y San Jorge, de todo Aragón; además de Santa Engracia y “los innumerables mártires de Zaragoza, Santa Orosia, la patrona de Huesca, San Indalecio, el patrón de Caspe, Santo Dominguito de Val, el niño mártir asesinado en 1250 y cuyos restos se veneran en la Catedral de la Seo; el santo Pedro Arbues, asesinado en la Catedral de la Seo, y, por supuesto, San Lamberto, el santo patrón de los agricultores aragoneses”.
“Todo Aragón se retrata aquí, a través de los santos más reconocibles, de esa hagiografía aragonesa acompañando a la Virgen del Pilar como ese símbolo de identidad colectiva”, ha concluido Olloqui.
Programa de obras invitadas y prórroga
La incorporación de estos bocetos permite retomar el programa de obra invitada de la exposición, en el que ya se han mostrado piezas como el “Retrato de José Cistué”, la “Virgen con el niño”, el “Retrato de Luis de Borbón” o el “Retrato de María Teresa de Vallabriga”, cedidas por el Museo Nacional del Prado.
La exposición “Goya, del Museo al Palacio” ha contabilizado 470.777 visitantes desde su inauguración, el 5 de diciembre de 2024, hasta el 19 de julio de 2026. De ellos, 288.411 son visitantes nacionales y 182.366 proceden del extranjero. Entre las comunidades autónomas, destacan Aragón, Cataluña, Madrid, Andalucía y la Comunitat Valenciana, mientras que en el ámbito internacional sobresalen Francia, Italia, Sudamérica, Asia y Estados Unidos.
La previsión es que la muestra permanezca abierta hasta finales de año, y tanto el Gobierno de Aragón como las Cortes han planteado su posible prórroga, con el objetivo de reforzar la cooperación institucional y seguir proyectando la figura de Goya desde uno de los enclaves patrimoniales más emblemáticos de la comunidad.