La consejera de Hacienda del Gobierno de Canarias, Matilde Asián, ha salido en defensa este martes del “escudo social” previsto en el proyecto de ley de presupuestos autonómicos, frente a una oposición que lo califica de “caduco” y lo pone como ejemplo de una “legislatura perdida” y de que el archipiélago “no aguanta más”.
Durante el debate de presentación de las cuentas en la comisión parlamentaria, Asián ha apelado a la “incertidumbre” internacional y nacional derivada de la ausencia de PGE y de las principales magnitudes macroeconómicas, así como a la finalización de los fondos europeos MMR, cifrados en casi 500 millones.
La consejera ha reclamado al Gobierno central que la Diputación Permanente apruebe la actualización de las entregas a cuenta, advirtiendo de que, si no se hace, Canarias dejará de percibir 170 millones al mes, lo que se traduce en 2.040 millones en un año completo.
En este contexto, ha subrayado que para la comunidad es “imposible” compensar con recursos propios una reducción de los fondos del sistema de financiación autonómica y, ante las críticas del Grupo Socialista, ha ironizado con que “lo adecuado” parece ser no disponer de presupuestos, tal y como ocurre con el Gobierno central desde 2023.
El proyecto presupuestario canario para el próximo ejercicio asciende a 13.209 millones, un 5,7% más que el actual (717,7 millones adicionales), e incorpora 979 millones extra destinados a los servicios públicos, con un máximo histórico de gasto en el SCS, que por primera vez rebasa los 5.000 millones.
En el caso de Educación, las cuentas contemplan 260 millones más, lo que implica un aumento del 10,2%. Para Acción Social, el incremento es de 201,5 millones (24,4%), mientras que Justicia y Seguridad crecen un 15,2%, es decir, 41,9 millones de euros adicionales.
En cuanto a las políticas de vivienda, el presupuesto fija una partida de 37,1 millones de euros, lo que supone un alza del 22,8% respecto al ejercicio anterior.
Asián ha resaltado que no se prevé subir impuestos y que, por el contrario, se deflacta el tramo autonómico del IRPF para mitigar el impacto de la inflación “galopante”, al tiempo que se mantiene la bonificación extraordinaria y temporal a los combustibles.
Raúl Acosta, portavoz del Grupo Mixto (AHI), ha señalado que la incertidumbre internacional y estatal “no da un respiro” a la hora de diseñar las cuentas, aunque ha valorado positivamente la deflactación del IRPF y ha reclamado medidas “estables” que adapten las políticas a la “idiosincracia” de cada isla.
Por su parte, Melodie Mendoza (ASG) ha puesto en valor el “compromiso social” del Ejecutivo y el incremento de la financiación destinada a cabildos y ayuntamientos, así como la bonificación a los combustibles, la deflactación del IRPF y el IGIC cero para las residencias universitarias.
No obstante, ha cuestionado el reparto territorial de las inversiones y ha avanzado que su grupo registrará enmiendas con el objetivo de modificarlo.
Desde Vox, Javier Nieto ha definido las cuentas como “políticos y caducos” al entender que “no hay cambios esenciales” y que, en Sanidad, “solo meten dinero” sin que se traduzca en mejoras en las listas de espera.
Ha advertido además de los “recortes silenciosos” que, a su juicio, implica la reducción de la inversión, y ha reclamado la supresión del AIEM al considerar que no contribuye a abaratar la cesta de la compra.
Caída de la inversión y críticas a la gestión
Esther González (NC-bc) ha centrado sus críticas en el descenso de las inversiones por valor de 452 millones, en un momento en el que, ha dicho, existen “necesidades urgentes” en las infraestructuras del archipiélago, y ha censurado la “incapacidad de gestión” del Gobierno, con más de 3.400 millones sin ejecutar en lo que va de legislatura.
Ha reprochado además el incumplimiento del compromiso electoral de rebajar el tipo general del IGIC del 7% al 5%, “que sigue durmiendo el sueño de los justos”, y ha denunciado que se esté dando “mucho dinero regalado” cuando aún hay muchas personas “esperando una solución”. “Canarias no aguanta más”, ha remachado.
Desde el PP, Fernando Enseñat ha valorado que el Ejecutivo cumpla y presente su proyecto de presupuestos, insistiendo en que la “prioridad” es blindar y reforzar los servicios públicos, bajar la presión fiscal y estimular el desarrollo económico, por lo que considera que el texto es “bueno” para la ciudadanía.
El portavoz del Grupo Nacionalista, José Miguel Barragán, ha defendido que las cuentas “refuerzan” los servicios públicos en un escenario de “prudencia” económica y ha recalcado que “crecer” debe servir para “vivir mejor” y proteger a las familias.
Al mismo tiempo, ha pedido a la consejera que “corrija” el desequilibrio inversor entre islas, recordando que Lanzarote es la tercera en población y, sin embargo, la quinta en volumen de inversión.
Manuel Hernández (PSOE) ha definido el proyecto como un “nefasto epílogo” del actual Ejecutivo, al que acusa de haber dirigido una “legislatura perdida” y de “desaprovechar” un contexto de crecimiento económico sin traducirlo en una mejora real de la calidad de vida en las islas.
Según ha expuesto, las cuentas “profundizan las desigualdades” y no afrontan la pobreza, mantienen una “fiscalidad regresiva” y muestran “brazos caídos” ante la emergencia habitacional, además de implicar una pérdida de inversiones por 452 millones (-21,4%). “Canarias no puede permitirse este rumbo”, ha zanjado.