AnimaNaturalis ha expresado este jueves su satisfacción tras conocer que la Autoridad Portuaria de Las Palmas ha confirmado que la empresa Nueva Pescanova ha renunciado definitivamente a su proyecto de granja de pulpos en aguas de la capital grancanaria.
La entidad subraya que este desenlace es fruto de años de movilización ciudadana, impulsada por una coalición de colectivos de defensa animal y ambiental. Para conmemorar el archivo del expediente, la organización participará este sábado en un acto público en el Monumento Espiral del Viento.
No obstante, AnimaNaturalis advierte en un comunicado que “la lucha continúa” y anuncia que mantendrá la presión sobre el Congreso de los Diputados para que dé luz verde a la Proposición de Ley registrada el 11 de junio de 2025, con la que se busca vetar la acuicultura de pulpos en todo el territorio español mediante la modificación de la Ley 23/1984 de Cultivos Marinos.
“Esto demuestra que cuando la ciudadanía se organiza, ni siquiera una multinacional con 50 millones de euros reservados puede sostener un proyecto que nunca debió empezar. Llevamos años luchando por este momento y hoy podemos decir, con orgullo, que lo hemos conseguido”, señala Cristina Ibáñez, abogada de AnimaNaturalis.
La organización remarca que es la “primera vez” que la presión ciudadana —a través de recogidas de firmas, envío masivo de correos electrónicos y trabajo político continuado— “logra frenar por completo un modelo de granja industrial que no existía hasta la fecha en ningún lugar del mundo, sin normativa de bienestar animal que la regule ni precedente alguno que sirviera de referencia”.
En este contexto, inciden en que “es el momento de actuar, no de esperar a que una industria se consolide para después intentar revertirla”, tal y como, recuerdan, sucede con las macrogranjas de engorde de cerdos o pollos.
“Llevamos años en las calles de Gran Canaria y frente al Congreso en Madrid para que esta granja nunca abriera sus puertas, y hoy podemos decir que lo hemos conseguido. Esta victoria es de todas las personas que enviaron un correo, firmaron una petición o se echaron a la calle bajo el sol para defender a los pulpos. Ahora toca celebrar, pero sin bajar la guardia, vamos a seguir presionando hasta que España prohíba por ley la acuicultura de pulpos”, afirma Aïda Gascón, directora de AnimaNaturalis en España.
La organización recuerda que, a día de hoy, en España no hay una regulación específica que impida la acuicultura intensiva de pulpos.
“La comunidad científica coincide en que los pulpos son animales con una elevada complejidad cognitiva y conductual y que pueden experimentar dolor físico y emocional, además de recordarlo”, expone.