La Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) ha vuelto a poner el foco en la delicada situación del trabajo por cuenta propia tras constatar la desaparición de más de 104.700 autónomos en el último año, lo que equivale a una caída del 3,2%. Estas cifras, procedentes de la última Encuesta de Población Activa (EPA), llevan a la organización a reclamar una reducción de la carga burocrática, de los impuestos y de las cotizaciones, así como un refuerzo de la protección social del colectivo.
“La EPA refleja la dura realidad de los autónomos. No necesitamos huelgas ni pantomimas electorales”, ha afirmado el presidente de ATA, Lorenzo Amor, tras conocerse los datos correspondientes al tercer trimestre del año.
La federación ha puesto el acento igualmente en la evolución de los autónomos empleadores. Aunque en comparación con el segundo trimestre se ha registrado un incremento de 17.500 personas, si se toma como referencia el mismo periodo del año anterior se observa un descenso de 12.300 empleadores, lo que supone una caída del 1,28%.
En paralelo, ATA subraya el retroceso entre los empresarios sin asalariados, que han perdido 43.000 efectivos solo en el último trimestre y cerca de 107.300 en los últimos doce meses, de acuerdo con los datos manejados por la organización.
“Los autónomos lo que necesitan son menos trabas y burocracia, menos impuestos, menos cotizaciones y más protección social”, ha defendido Amor, quien ha añadido que el próximo 29 de noviembre los trabajadores por cuenta propia “deben expresarse en las urnas”.