BBVA ha alcanzado los 560 millones de euros (630 millones de dólares) de inversión comprometida en fondos especializados en descarbonización. A través de estos vehículos, el banco accede a tecnologías y proyectos con alto potencial de crecimiento, refuerza su relación con los principales gestores internacionales y abre nuevas vías de financiación para la transición energética.
Tras una fase inicial enfocada en conocer en profundidad el ecosistema climático y ganar presencia en este ámbito, la entidad se centra ahora en “plataformas más maduras y escalables, con mayor capacidad para impulsar proyectos financiables y acelerar el negocio”.
El responsable global de Sostenibilidad y CIB en BBVA, Javier Rodríguez Soler, subraya que la transición energética requiere “movilizar grandes volúmenes de capital y trabajar junto a los principales inversores” que están liderando este cambio.
“Nuestra estrategia de inversión en fondos climáticos nos permite identificar oportunidades con antelación, ampliar nuestra capacidad para financiar proyectos de descarbonización y reforzar nuestro papel como socio financiero de referencia en la transición hacia una economía baja en carbono”, ha señalado.
En los dos últimos años, el banco ha acelerado de forma notable la ejecución de esta estrategia y ha multiplicado por cuatro su compromiso en fondos de descarbonización. Paralelamente, BBVA ha estrechado la cooperación con algunos de los grandes gestores internacionales de inversión en transición energética mediante acuerdos estratégicos.
En septiembre de 2024, la entidad comprometió 175 millones de euros (200 millones de dólares) con KKR, cuyos fondos apoyan el despliegue de soluciones climáticas, el desarrollo de nuevas tecnologías de descarbonización y la transformación de sectores industriales con elevadas emisiones. A comienzos de este año, BBVA comunicó también una alianza estratégica con Alterra, que incluye un compromiso de inversión de 220 millones de euros (250 millones de dólares).
De forma paralela, el banco sigue ampliando su abanico de fondos climáticos especializados. La operación más reciente asciende a 15 millones de euros (17 millones de dólares) en EQT, un fondo que respalda compañías dedicadas a la transición energética y al impulso de una economía circular “más eficiente en el uso de los recursos”.
Inversiones en años anteriores
El ejercicio pasado, BBVA destinó 18 millones de euros (20 millones de dólares) a Apollo Global, cuyo fondo financia empresas consolidadas que buscan acelerar su transición hacia modelos de negocio con menores emisiones, y otros 9 millones de euros (10 millones de dólares) a NIO Capital, focalizado en compañías en etapas iniciales y de expansión ligadas a las grandes tendencias de digitalización, descarbonización e innovación en inteligencia artificial.
En 2024, la entidad comprometió 22 millones de euros (25 millones de dólares) en TPG Rise Climate II, orientado a inversiones en electricidad limpia, moléculas y materiales limpios, además de soluciones de adaptación.
Las inversiones formalizadas entre 2022 y 2023 configuraron el núcleo de esta hoja de ruta, con la entrada en fondos especializados en hidrógeno verde, captura de carbono, fusión nuclear, descarbonización del sector inmobiliario, industrias de difícil descarbonización, biogás y economía circular, así como en empresas centradas en el escalado industrial de soluciones climáticas.
Entre estos vehículos figuran Lowercarbon, con 40 millones de euros (45 millones de dólares); Decarbonization Partners, con 22 millones de euros (25 millones de dólares); Just Climate, con 18 millones de euros (20 millones de dólares); Hy24, con 10 millones de euros (11 millones de dólares); Fifth Wall Climate, con 9 millones de euros (10 millones de dólares); y Suma Capital, con 4 millones de euros (5 millones de dólares).
Con estas nuevas apuestas, BBVA consolida una estrategia que combina “el acceso a las principales plataformas internacionales de inversión climática con la generación de oportunidades de financiación para acompañar a empresas y proyectos en su proceso de descarbonización”, con la finalidad de movilizar capital hacia la transición energética y contribuir a una economía más sostenible.
En esta línea, la sostenibilidad se mantiene como una de las prioridades estratégicas del banco y actúa como “motor de crecimiento” para la entidad. El grupo ha canalizado 134.000 millones de euros en negocio sostenible en 2025, un máximo histórico anual que implica un aumento del 44% frente al ejercicio previo. En el segundo trimestre de 2026 ha alcanzado 82.000 millones de euros en negocio sostenible y, desde 2025 hasta dicho trimestre, suma 216.000 millones de euros dentro de su objetivo de movilizar 700.000 millones de euros en el periodo 2025-2029.
Además, BBVA ha confirmado su participación como banco global (Global Banking Partner) de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP31), que tendrá lugar del 9 al 20 de noviembre en Antalya (Turquía). Mediante esta colaboración, la entidad trabajará junto a la presidencia de la cumbre climática y Naciones Unidas para seguir impulsando la financiación de la transición energética y acelerar la puesta en marcha de soluciones “hacia una economía baja en carbono”.