Por qué pagas calefacción central aunque cierres los radiadores: así se reparte la factura

La individualización separa el consumo de cada vivienda de los costes comunes. Tener contadores no elimina todos los gastos compartidos del edificio

Caldera, Calefacción,  EUROPA PRESS

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Cerrar los radiadores puede reducir el consumo individual, pero no significa necesariamente dejar de pagar calefacción central. En los edificios con contabilización individualizada, la liquidación combina una parte variable con otra fija.

El Real Decreto 736/2020 establece que los datos de consumo sirven para calcular el coste variable. A esa cantidad se añade un componente fijo relacionado con el mantenimiento y con la energía térmica de las instalaciones destinada a las zonas comunes.

Qué parte depende de lo que consume cada vivienda

La norma señala que el peso de los costes fijos y variables debe establecerse por los titulares de la instalación teniendo en cuenta el criterio técnico del mantenedor.

Como referencia, indica que el componente variable debería situarse entre el 60% y el 75% del coste total. Eso no significa que cada comunidad deba aplicar automáticamente una proporción idéntica.

Para entender un recibo hay que conocer tanto ese reparto como el criterio utilizado para asignar la parte fija a cada vivienda.

Un ejemplo para entender los dos conceptos

Supongamos una liquidación de 10.000 euros en la que se acuerda destinar el 70% al componente variable y el 30% al fijo.

En ese ejemplo, 7.000 euros se distribuirían según los consumos y 3.000 conforme al criterio aplicable a los gastos fijos. Una vivienda a la que correspondiese el 5% de cada componente pagaría 350 euros de consumo y 150 de costes fijos.

Es un ejemplo orientativo: una vivienda no tiene por qué representar el mismo porcentaje en ambas partes. Precisamente por eso, reducir el uso de los radiadores no reduce toda la factura en la misma proporción.

Contadores y repartidores no son lo mismo

El contador individual mide la energía consumida. Los repartidores instalados sobre los radiadores permiten estimar la contribución de estos al consumo para distribuir proporcionalmente los costes.

La Comunidad de Madrid explica que los repartidores son una solución para instalaciones, como las de columnas verticales, en las que no resulta posible colocar un contador individual por vivienda.

Qué pedir si no entiendes el recibo

Conviene solicitar el periodo liquidado, las lecturas utilizadas, los porcentajes fijo y variable y el criterio aplicado a la vivienda. También es útil comprobar si se está comparando el mismo periodo del año anterior.

La medición aporta información para distribuir el gasto. El ahorro concreto dependerá del uso, de la instalación y de las características del edificio.