El PSOE "ya no aguanta" tras Urda: Sánchez es “imposible” que sea el más votado y el PP mejoraría sus resultados del 23J, según GAD3

Las primeras estimaciones difundidas tras el accidente ferroviario de Toledo apuntan a un cambio brusco en las tendencias de voto para las elecciones generales del 29 de noviembre. El PSOE perdería capacidad de recuperación, el PP podría mejorar sus resultados de 2023 y Vox duplicaría su representación parlamentaria sin alcanzar el 19% de los votos. La participación, el voto joven y el retroceso del espacio de Sumar aparecen como algunas de las claves de una campaña a la que todavía le quedan cuatro semanas

El presidente del PP, Alberto núñez-Feijóo, participa en el XV Aniversario de Vozpópuli, a 22 de octubre de 2026, en Madrid (España). Ricardo Rubio - Europa Press

El presidente del PP, Alberto núñez-Feijóo, participa en el XV Aniversario de Vozpópuli, a 22 de octubre de 2026, en Madrid (España). Ricardo Rubio - Europa Press

Añadir DEMÓCRATA en Google

Pregunta a FREN

Publicado

Última actualización

11 minutos

Más leídas

Elecciones 29N · Encuestas

La media de las encuestas

Media a 27 de octubre de 2026 · 15 institutos

  • PP31,0 %
  • PSOE27,3 %
  • Vox18,9 %
  • Frente Amplio6,3 %
  • Podemos2,9 %
  • ERC2,3 %
010203040ene 2024jul 2024ene 2025jul 2025ene 2026jul 2026

Media del último estudio de cada instituto en 30 días y su evolución semanal desde el 23J. Partidos con al menos un 2 %.

Todas las encuestas

Elecciones generales del 29 de noviembre · Demócrata

La carrera hacia las elecciones generales del 29 de noviembre podría estar experimentando un cambio significativo después del accidente ferroviario de Urda (Toledo), ocurrido el pasado miércoles 28 de octubre. Las primeras observaciones sobre el comportamiento electoral difundidas tras la tragedia señalan un deterioro de las expectativas del PSOE, mientras el Partido Popular podría mejorar sus resultados de las anteriores elecciones generales y Vox mantendría una tendencia de crecimiento que le permitiría duplicar su representación en el Congreso.

El análisis, trasladado este sábado por el presidente de la consultora demoscópica GAD3, Narciso Michavila, distingue entre los movimientos electorales que ya se estaban produciendo antes del accidente y los cambios detectados durante los últimos días. Entre las tendencias previas destacan un incremento de la participación, el desplazamiento del voto joven hacia la derecha, la debilidad del espacio político heredero de Sumar y el crecimiento de ERC y EH Bildu. La principal novedad posterior al miércoles estaría, según esta interpretación, en el empeoramiento de las expectativas de Pedro Sánchez y en la posibilidad de que Alberto Núñez Feijóo consiga superar los 137 diputados obtenidos en 2023.

"Estamos detectando un cambio abrupto de voto desde el miércoles", ha asegurado Michavila en un mensaje publicado en X, donde sostiene que "el PSOE ya no aguanta" y considera que Sánchez ha perdido sus opciones de convertirse en el candidato más votado. Se trata, sin embargo, de una valoración demoscópica que todavía no viene acompañada de una nueva encuesta pública con ficha técnica, tamaño de muestra y resultados desglosados antes y después del accidente, por lo que no es posible medir de forma independiente la magnitud del cambio ni atribuirlo exclusivamente a la tragedia ferroviaria.

El PSOE pierde impulso y afronta el riesgo de un resultado histórico en Andalucía

El principal cambio que señala este análisis afecta al Partido Socialista, cuyas expectativas electorales habrían empeorado de forma considerable desde el accidente de Urda. Según Michavila, el PSOE ya no conseguiría mantener la resistencia que se le atribuía en las primeras semanas de precampaña y sus posibilidades de alcanzar la primera posición se habrían reducido. La lectura adquiere especial importancia porque, antes del accidente, algunas encuestas habían registrado una recuperación parcial de los socialistas, aunque la mayoría de los sondeos privados continuaba situando al Partido Popular por delante.

La situación sería especialmente complicada en Andalucía, donde el PSOE podría registrar su peor resultado histórico en unas elecciones generales, de acuerdo con la estimación difundida. Se trata de uno de los territorios fundamentales para los socialistas, tanto por su peso electoral como por su importancia histórica dentro de la organización. En las generales de 2023, el partido obtuvo el 33,5% de los votos y 21 diputados en Andalucía, frente a los 25 escaños y el 36,4% de los sufragios conseguidos por el PP. Un nuevo retroceso ampliaría las dificultades socialistas en una comunidad que durante décadas fue uno de sus principales bastiones.

Este escenario llega, además, después de las elecciones autonómicas andaluzas del pasado 17 de mayo, cuando la candidatura socialista encabezada por María Jesús Montero obtuvo 28 escaños, su peor resultado histórico en el Parlamento autonómico. No obstante, los resultados autonómicos y generales responden a dinámicas diferentes, por lo que no pueden trasladarse directamente de una convocatoria a otra. La magnitud del supuesto retroceso del PSOE en Andalucía sigue pendiente de conocerse mediante estimaciones provinciales publicadas que permitan establecer una comparación con anteriores elecciones.

El PP podría superar los 137 escaños de 2023 y Vox duplicaría su representación

La otra gran novedad de las estimaciones difundidas afecta al Partido Popular de Alberto Núñez Feijóo, que podría mejorar su resultado de las elecciones generales del 23 de julio de 2023. En aquella convocatoria, los populares consiguieron 137 diputados y el 33,1% de los votos, convirtiéndose en la primera fuerza política, aunque sin reunir los apoyos necesarios para formar Gobierno.

Hasta ahora, buena parte de las encuestas publicadas para el 29N situaban al PP por debajo de aquella cifra de escaños, pese a mantenerlo en la primera posición. El promedio de DatosRTVE actualizado el pasado 26 de octubre, antes del accidente, atribuía a los populares 133 diputados, cuatro menos que en 2023, mientras el PSOE aparecía con 107 y Vox con 66. La suma de PP y Vox alcanzaba así los 199 escaños, superando ampliamente los 176 necesarios para la mayoría absoluta en el Congreso.

La posibilidad de que Feijóo supere ahora el resultado de 2023 supondría una modificación de esa tendencia, aunque todavía no se ha difundido una nueva proyección de escaños que permita concretar el alcance de la mejora. En paralelo, Vox mantendría una previsión de crecimiento suficiente para duplicar sus 33 diputados actuales, si bien el análisis de GAD3 sitúa su porcentaje de voto por debajo del 19%. Esta última estimación difiere ligeramente de otros promedios publicados antes de Urda, que colocaban a la formación de Santiago Abascal en torno al 19% o algunas décimas por encima.

La formación de Feijóo también aparece situada en primera posición en Ceuta, donde el análisis señala una expectativa favorable para el PP. Sin embargo, al tratarse de una circunscripción que elige un único diputado, pequeñas diferencias de votos pueden determinar el reparto del escaño. Por tanto, la afirmación de que los populares ganarán con seguridad debe entenderse como una valoración de la fuente y no como un resultado garantizado.

El voto joven y el aumento de la participación, claves del escenario electoral

Entre las tendencias que ya se estaban observando antes del accidente ferroviario figura un incremento de la participación electoral y una mayor inclinación hacia las fuerzas de derecha entre determinados segmentos del electorado joven. Esta combinación podría tener consecuencias importantes para el reparto parlamentario, especialmente en una convocatoria en la que los partidos intentan movilizar a votantes que no participaron en anteriores elecciones.

Los datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) correspondientes a octubre ya mostraban una presencia destacada de Vox entre los electores menores de 25 años. Según el estudio, el 19% de los jóvenes de entre 18 y 24 años expresaba su intención de votar al PSOE, frente al 15,6% que optaba por Vox y el 11,9% que se inclinaba por el PP. Otro 14,8% se declaraba indeciso, lo que refleja la importancia de un sector del electorado cuyas preferencias todavía presentan un margen considerable de incertidumbre.

En España, más de 3,2 millones de personas de entre 18 y 24 años están llamadas a las urnas el 29 de noviembre, una franja que representa aproximadamente el 8,4% del censo electoral. Aunque los sondeos muestran diferencias relevantes entre los partidos, todavía está por determinar cuántos de estos ciudadanos acudirán finalmente a votar y cómo se distribuirán sus apoyos. Por ello, el crecimiento de la participación y el peso del voto joven constituyen factores a observar, pero no permiten establecer por sí solos el resultado de las elecciones.

Frente Amplio y Podemos afrontan el retroceso del espacio político de Sumar

Otra de las tendencias identificadas es la pérdida de representación del espacio político que concurrió bajo las siglas de Sumar en las elecciones de 2023. La reorganización de la izquierda alternativa ha dado lugar a nuevas candidaturas y acuerdos territoriales, con Frente Amplio como principal coalición de ese espacio y Podemos concurriendo por separado en buena parte del territorio.

En las anteriores generales, Sumar consiguió 31 diputados y el 12,1% de los votos, una representación que los sondeos actuales no atribuyen de forma equivalente a las nuevas candidaturas. El promedio publicado por DatosRTVE antes del accidente de Urda situaba a Frente Amplio en 12 escaños y a Podemos en uno, aunque la comparación debe tener en cuenta que algunas formaciones se presentan ahora mediante acuerdos diferentes en determinadas circunscripciones.

El retroceso de este espacio complicaría las posibilidades de construir una mayoría parlamentaria alternativa a PP y Vox, aunque todavía deben tenerse en cuenta los resultados de los partidos nacionalistas e independentistas y los posibles acuerdos posteriores a las elecciones. La distribución territorial del voto también será determinante, especialmente en las provincias donde los últimos escaños se deciden por diferencias reducidas.

ERC podría superar los diez diputados y EH Bildu encabezar el resultado en el País Vasco

El análisis también apunta a cambios relevantes entre las formaciones nacionalistas e independentistas. Esquerra Republicana de Catalunya podría superar los diez escaños en el Congreso, una cifra superior a los siete diputados que consiguió en las generales de 2023 y a los ocho que le atribuía el promedio de DatosRTVE publicado antes del accidente.

La evolución de ERC sería uno de los movimientos más destacados fuera de los principales partidos de ámbito estatal, especialmente por su capacidad para modificar el reparto parlamentario en Cataluña y su posible participación en futuras mayorías del Congreso. No obstante, el análisis difundido no incluye una proyección provincial que permita comprobar cómo se distribuirían esos escaños.

En el País Vasco, EH Bildu también aparece como una de las fuerzas que podrían mejorar sus resultados, hasta convertirse, según esta estimación, en la candidatura más votada en la comunidad. En las generales de 2023, la formación abertzale consiguió seis diputados, los mismos que el PNV, mientras el PSE-EE fue la primera fuerza en número de votos y obtuvo cinco escaños.

La posibilidad de que Bildu alcance la primera posición supondría un cambio relevante respecto a aquella convocatoria, aunque, al igual que ocurre con ERC, será necesario disponer de datos territoriales más detallados para valorar el alcance de estas estimaciones.

PP y Vox aspiran a una mayoría reforzada en el Senado tras su acuerdo electoral

La batalla electoral del 29N no se limita al Congreso de los Diputados. El Senado también puede registrar movimientos importantes después del acuerdo alcanzado el pasado 26 de octubre entre PP y Vox, una estrategia diseñada para concentrar apoyos en determinadas circunscripciones y evitar que la división del voto perjudique a ambas formaciones.

El pacto se produce como respuesta al acuerdo firmado por PSOE y Frente Amplio para concurrir conjuntamente al Senado bajo la denominación "Senado de Progreso". Ambas estrategias pretenden aprovechar las particularidades del sistema electoral de la Cámara Alta, donde la concentración de votos puede resultar decisiva para conseguir representación.

En el caso de PP y Vox, el entendimiento contempla que los populares no presenten candidaturas en Gipuzkoa, Girona y Tarragona, mientras Vox renuncia a hacerlo en determinadas circunscripciones, entre ellas Cádiz, Valencia, Castellón y varios territorios insulares. En otras provincias, ambas formaciones ajustarán el número de candidatos con el objetivo de facilitar un reparto más favorable de los escaños.

Según las estimaciones difundidas durante la presentación del acuerdo, PP y Vox aspiran a conseguir entre 125 y 140 senadores de elección directa, a los que habría que sumar los representantes designados por los parlamentos autonómicos. El análisis electoral de GAD3 plantea incluso la posibilidad de que el bloque alcance una "mayoría plus", entendida como una mayoría reforzada superior a la absoluta.

La diferencia no es menor. Una mayoría de tres quintos del Senado, equivalente a 160 escaños si la Cámara mantiene su composición de 266 miembros, permitiría al bloque ejercer un mayor peso en determinados nombramientos institucionales que requieren apoyos cualificados. Sin embargo, alcanzar ese umbral dependerá del reparto definitivo de senadores elegidos y designados, por lo que no puede darse por asegurado antes de la votación.

Qué ha cambiado realmente después del accidente de Urda

La principal cuestión es determinar qué parte del nuevo escenario electoral responde a tendencias que ya estaban presentes antes del miércoles y qué movimientos pueden atribuirse a los acontecimientos posteriores. El análisis difundido este sábado distingue claramente ambos momentos: el crecimiento de Vox, el aumento de la participación, el avance de determinados partidos territoriales y el retroceso de la izquierda alternativa serían tendencias anteriores al accidente, mientras el deterioro de las expectativas del PSOE y una posible mejora del PP respecto a 2023 constituirían las novedades más recientes.

La distinción resulta importante porque las estimaciones electorales reflejan comportamientos que pueden variar por múltiples motivos. El accidente ferroviario de Urda ha situado la gestión de las infraestructuras, la seguridad del transporte y las responsabilidades políticas en el centro del debate nacional, pero la coincidencia temporal entre la tragedia y un cambio en las respuestas de los encuestados no demuestra por sí sola que exista una relación causal.

Para determinar la magnitud del supuesto giro sería necesario conocer cuántas entrevistas se realizaron antes y después del accidente, cómo han cambiado las respuestas, qué margen de error presentan los resultados y si las diferencias se mantienen en nuevas mediciones. Por el momento, la información difundida por el responsable de GAD3 permite conocer la interpretación de su consultora, pero no disponer de una estimación electoral completa y públicamente contrastable posterior al 28 de octubre.

Cuatro semanas hasta el 29N: la campaña entra en su fase decisiva

Las elecciones generales se celebrarán el domingo 29 de noviembre, por lo que todavía quedan cuatro semanas en las que los partidos deberán definir sus mensajes, presentar sus propuestas y afrontar los principales debates de la campaña. La tragedia de Urda ha alterado las agendas políticas y ha situado nuevas cuestiones en el centro de la actualidad, pero quedan pendientes acontecimientos que también podrían influir en las preferencias de los electores.

"El mayor cambio de voto se produce durante la legislatura, pero las campañas cada vez deciden más voto", ha señalado Michavila, recordando que la recta final puede modificar las tendencias observadas durante los meses anteriores. Esa afirmación cobra especial relevancia en una convocatoria en la que todavía existe un número importante de votantes indecisos y en la que la distribución territorial de los apoyos será determinante para convertir los porcentajes de voto en representación parlamentaria.

Por ahora, los sondeos publicados antes del accidente situaban mayoritariamente al PP como primera fuerza, a Vox con opciones de duplicar sus escaños y al PSOE por debajo de sus resultados de 2023. La novedad del análisis difundido este sábado es la posibilidad de que esa distancia se haya ampliado durante los días posteriores a la tragedia ferroviaria, especialmente por el supuesto empeoramiento de las expectativas socialistas.

La próxima publicación de encuestas con trabajo de campo posterior al 28 de octubre permitirá comprobar si ese cambio se refleja en las estimaciones de otras empresas demoscópicas y si se mantiene durante el inicio de la campaña. Hasta entonces, el posible giro electoral tras Urda debe interpretarse como una primera señal atribuida a un análisis demoscópico, no como un resultado confirmado ni como una previsión definitiva del 29N.