El Sindicato del Sector Federal Ferroviario de la CGT (SFF-CGT) ha registrado una denuncia formal ante la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) para que analice con urgencia si, tras el accidente de Urda (Toledo), persisten riesgos graves para la seguridad operacional.
En el escrito remitido al organismo regulador, la organización sindical reclama actuaciones inmediatas de supervisión e inspección sobre Adif y sobre el resto de agentes implicados en la explotación ferroviaria.
Del mismo modo, plantea que, si se detectan actividades que no puedan desarrollarse con garantías suficientes, se apliquen medidas de protección temporales, entre ellas la restricción o incluso la suspensión de circulaciones, hasta que se identifiquen los riesgos y se apliquen las correcciones necesarias.
“No estamos pidiendo paralizar el ferrocarril sin criterio. Estamos pidiendo que se compruebe si existen riesgos graves y que, allí donde no pueda garantizarse la seguridad, se actúe antes de que vuelva a ocurrir un accidente”, han señalado desde el sindicato.
Alertas previas a Adif y a los ministerios
La organización sindical subraya que muchas de las cuestiones que ahora se han trasladado a la AESF ya fueron advertidas antes del siniestro de Urda, tanto a Adif como a distintos departamentos ministeriales.
Según explica CGT, durante 2026 remitió varios escritos a Adif sobre las condiciones de trabajo en los Centros de Regulación de Circulación (CRC), la carga mental de las tareas, la suficiencia y estabilidad de las plantillas, los requisitos de experiencia para determinados puestos, la formación práctica y la gestión de situaciones degradadas.
En concreto, indica que el 17 de febrero pidió actualizar las evaluaciones de riesgos psicosociales en los CRC, incluyendo propuestas sobre pausas, dotación de personal, formación y rotación; en marzo reiteró la necesidad de evaluaciones específicas, poniendo el foco en los centros de Madrid y Barcelona; y el 27 de octubre, un día antes del accidente de Urda, volvió a trasladar a Adif que estos problemas seguían sin resolverse.
A estas comunicaciones se añaden las advertencias que, en septiembre y octubre de 2025, el sindicato dirigió al Ministerio de Transportes, al Ministerio de Trabajo y a los grupos parlamentarios de la Comisión de Transportes sobre mantenimiento, obsolescencia de sistemas, incidencias, fragmentación de actividades y el efecto de las condiciones laborales en la seguridad ferroviaria.
Análisis global del sistema ferroviario
Desde SFF-CGT insisten en que, tal y como defendieron tras los accidentes de Adamuz y Gélida, la seguridad ferroviaria no puede abordarse de forma aislada, limitándose a una avería concreta, a una sola empresa, a un colectivo profesional o a la última decisión tomada.
Por ello, el sindicato reclama una evaluación integral que abarque la infraestructura, el material rodante, el mantenimiento, los procedimientos, los sistemas de gestión y la organización del trabajo, y que no se circunscriba únicamente al accidente de Urda, sino que determine con una perspectiva sistémica si estos riesgos están presentes en otros puntos de la red o en distintas instalaciones.
“No podemos esperar a que un riesgo vuelva a materializarse en otro lugar para empezar a preguntarnos si estaba controlado”, concluye la organización.