El crédito de 6.600 millones de reales (1.140 millones de euros) que el Ayuntamiento de Brasilia quiere solicitar al Fundo Garantidor de Créditos (FGC) para reforzar el capital del Banco de Brasília (BRB), entidad bajo su control, corre el riesgo de frustrarse por las reticencias de los bancos privados llamados a respaldar la operación.
El esquema diseñado para apuntalar al BRB tras la quiebra de Banco Master prevé que el préstamo quede cubierto tanto por las transferencias que la alcaldía recibe del Gobierno federal como por un consorcio de entidades financieras. A cambio, estas obtendrían como colateral determinados derechos sobre los ingresos del municipio.
No obstante, las entidades financieras muestran inquietud por las posibles implicaciones legales del mecanismo, ya que la garantía ofrecida por la capital brasileña mediante sus recursos presupuestarios podría considerarse inconstitucional en caso de que se materialice la insolvencia de BRB, de acuerdo con informaciones de “Bloomberg” basadas en fuentes conocedoras.
Este escollo podría demorar la llegada de los fondos, aunque las partes estudian alternativas de cobertura, entre ellas que los bancos públicos respalden a las entidades privadas frente al FGC. En todo caso, no existe todavía un acuerdo definitivo y el BRB se ha declarado “confiado” en alcanzar un pacto.
La alcaldía de Brasilia ya expresó en mayo su propósito de rescatar al BRB mediante un préstamo avalado, según “Bloomberg”, por Itaú Unibanco, Banco do Brasil, Banco Bradesco, BTG Pactual, Caixa Econômica Federal y la filial brasileña de Banco Santander.
El proyecto prevé que cada uno de estos seis bancos proporcione una garantía de 1.000 millones de reales (172,8 millones de euros), con la opción de que otras entidades se hagan cargo del importe restante.
El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva ha rechazado intervenir directamente en el rescate del BRB, aunque sí ha abierto la puerta a relajar las normas fiscales para que el Ayuntamiento pueda endeudarse por un volumen de esa magnitud.
Contexto del escándalo de Banco Master
Banco de Brasília quedó comprometido tras adquirir activos de Banco Master por unos 21.900 millones de reales (3.784 millones de euros), en una operación que está siendo objeto de investigación por parte de las autoridades ante posibles irregularidades y sospechas de fraude.
Como consecuencia de este caso, BRB se vio obligado a posponer sin fecha los resultados del tercer y cuarto trimestre de 2025 por la “necesidad” de culminar la “auditoría forense” destinada a esclarecer lo sucedido.
En abril, BRB ya dio luz verde a una ampliación de capital por 8.800 millones de reales (1.521 millones de euros) y suscribió un acuerdo con la gestora Quadra Capital para desinvertir activos por 15.000 millones de reales (2.592 millones de euros) vinculados a su exposición a Banco Master. No obstante, esta última transacción se vino abajo la semana pasada.