Europa afronta el riesgo de quedar descolgada frente a otras grandes potencias económicas como Estados Unidos o China, en buena medida por problemas "autoinfligidos" que frenan el avance de la productividad en el Viejo Continente. Para revertir esta situación, la región precisa una "cultura de ganadores" y reforzar la confianza en sus propias capacidades, según ha señalado la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva.
"Necesitamos en Europa una cultura de ganadores", ha recalcado la economista búlgara durante un coloquio en la Conferencia Internacional de Banca 2026, organizada por el Santander, en la que también ha intervenido Ana Botín, presidenta ejecutiva del banco cántabro.
La responsable del FMI ha alertado sobre la excesiva prudencia que, a su juicio, define a los europeos y que puede hacer que las grandes transformaciones globales les pasen de largo, incluida la revolución actual de la IA. Por ello, ha llamado a emprender una "limpieza a fondo" en el ámbito regulatorio y a recuperar una actitud de "sí, podemos (yes, we can), somos buenos, somos geniales", algo que, en opinión de Georgieva, "en Europa es más difícil de conseguir que incluso la disciplina fiscal".
En esta línea, ha subrayado que la principal fuente de ventaja competitiva de Estados Unidos reside en el dinamismo de su productividad, apoyada en unos mercados de capitales profundos, disposición a asumir riesgos, innovación y capacidad para lograr economías de escala.
"Nada de esto está prohibido para Europa", ha defendido, remarcando que muchos de los desafíos del continente "son autoinfligidos" y, por tanto, están en manos de los propios europeos resolverlos, porque si "Europa avanza, otros corren, y aún corremos el riesgo de quedarnos atrás".
Al mismo tiempo, Georgieva ha insistido en la importancia de que las generaciones jóvenes participen más en las urnas, recordando que Europa es un continente envejecido donde la población mayor, más conservadora y reacia al riesgo, acude a votar en mayor proporción que los jóvenes.
"Así que, si podemos, hay que cortar la cabeza del populismo. Levántense temprano el día de las elecciones, salgan a votar y luego cambien", ha exhortado a los jóvenes europeos.
Ganar competitividad en la economía europea
Por su parte, Ana Botín ha coincidido con la directora del FMI al señalar que Europa es hoy el continente que requiere más atención, donde resulta imprescindible asumir la urgencia de "dar pasos más grandes" para reforzar la competitividad económica.
"Soy cautelosamente optimista con respecto a Europa", ha indicado la banquera española, para quien "lo mejor que le ha pasado a la banca en Europa es el MUS (Mecanismo Único de Supervisión), que ralizó un trabajo excelente que ha permitido confiar en el capital de los bancos", si bien ha advertido de que "lo que era bueno hace 12 años no lo es hoy". En este sentido, ha defendido la necesidad de contar con "un mandato secundario para la competitividad" de forma que, al aplicar las normas, además del prisma regulatorio y prudencial, se incorpore también otra visión.
"Si siempre se interpreta de la forma más conservadora y no se adopta una visión integral de cuánto capital se necesita en el sistema, en este banco, en el otro, se acabará con un enorme excedente", ha señalado Botín, para quien este cambio de enfoque podría ponerse en marcha "mañana mismo" y desbloquear miles de millones de capital que Europa requiere "para defensa, para datos, para vivienda social".
"No significa que debamos deshacernos de todo lo que hemos hecho en los últimos 12 años", ha matizado la presidenta del Santander, recalcando que este problema no se limita al sector financiero, sino que afecta al conjunto de la economía, donde "los permisos" terminan convirtiéndose en una traba y en un auténtico impuesto para la actividad.
"Estabilidad y crecimiento no son incompatibles. Crecimiento no es sinónimo de riesgo imprudente o excesivo", ha remarcado, defendiendo que Europa necesita "invertir más y mucho más rápido" para poder desplegar plenamente el potencial del Viejo Continente.