Iberpapel cerró los nueve primeros meses del año con unas pérdidas de 6,439 millones de euros, frente al beneficio de 5,3 millones de euros registrado en el mismo periodo del ejercicio previo, un giro explicado por el impacto de unas condiciones energéticas y de mercado “extraordinariamente exigentes”, según comunicó la compañía.
La facturación neta de la empresa alcanzó entre enero y septiembre los 169,832 millones de euros, lo que supone un incremento del 2,55% en comparación con los nueve primeros meses de 2025.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) del grupo, dedicado a la actividad papelera y energética, se redujo hasta 1,76 millones de euros a cierre de septiembre, lo que representa un descenso del 88,65% frente a los 15,542 millones de euros obtenidos un año antes.
La compañía detalló que el tercer trimestre estuvo marcado por “un nuevo y acusado incremento de los costes energéticos”, derivado del empeoramiento de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y de los riesgos vinculados al estrecho de Ormuz.
En paralelo, el mercado europeo del papel registró un deterioro de la demanda durante el trimestre, con especial intensidad en agosto y septiembre, en un entorno de desajuste entre la capacidad de producción y el consumo, junto a una fuerte presión competitiva.
En el plano comercial, Iberpapel remarcó que ha logrado mantener buena parte de la recuperación de sus precios de venta iniciada en abril y que sigue impulsando su estrategia de diversificación, con un avance del 5% en el volumen de ventas de papeles especiales, que ya suponen alrededor del 34% del total de ventas de papel.
En el ámbito industrial, la empresa explicó que ha puesto en marcha medidas de optimización energética y mejoras operativas en sus instalaciones y procesos. Estos trabajos se completaron durante la parada técnica anual de septiembre y sus efectos comenzarán a apreciarse tras su entrada en funcionamiento. En este sentido, destacó que en octubre ya se empiezan a constatar descensos en los costes energéticos gracias a estas iniciativas.
Alternativas para transformar su modelo energético
De forma simultánea, el grupo indicó que sigue analizando diversas opciones para la transformación de su modelo energético, con el objetivo de diversificar las fuentes de suministro, reducir de manera estructural las necesidades energéticas de los procesos productivos, en particular las térmicas, limitar la exposición a la volatilidad de los precios de la energía, avanzar en la descarbonización de sus operaciones y reforzar su competitividad a largo plazo.
No obstante, precisó que estas posibles actuaciones continúan en fase de estudio técnico y económico, sin que por el momento se hayan tomado decisiones definitivas sobre su alcance ni sobre su ejecución.