La adquisición de helados para consumo en el hogar ha aumentado un 11,7% en España en el último año móvil, de junio de 2025 a mayo de 2026, hasta llegar a 151,97 millones de litros.
Este incremento impulsó el valor del mercado hasta los 762,68 millones de euros, un 16,3% más que doce meses antes. El precio medio se situó en 5,02 euros por litro, un 4,1% por encima del del mismo periodo del año anterior, según los datos facilitados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Así, cada residente en España consumió de media 3,23 litros de helado, un 11,2% más, y destinó 16,2 euros a esta compra, lo que supone un repunte del 15,7%.
Las cifras confirman la fuerte estacionalidad del helado, cuyo consumo se concentra en primavera y verano. El 81,6% del volumen total se ingiere entre abril y septiembre, coincidiendo con los meses de temperaturas más altas.
Julio es el mes clave, al aglutinar el 20% del consumo anual, seguido de junio (17,8%) y agosto (17,1%). La demanda empieza a crecer en marzo y abril, alcanza su máximo en junio y julio y comienza a descender paulatinamente a partir de agosto.
Esta pauta se observa también en el consumo per cápita mensual. En julio, cada persona toma una media de 0,65 litros, mientras que en agosto la cifra se sitúa en 0,56 litros. En invierno, el consumo cae con fuerza y se mueve entre 0,06 y 0,09 litros por persona.
Compra mayoritaria en supermercados
En cuanto a los canales de compra, el supermercado continúa siendo la vía principal para abastecerse de helados para el hogar, al concentrar el 87,6% del volumen adquirido por los hogares españoles. A mucha distancia se sitúan los hipermercados, con una cuota del 8,2%, mientras que el resto de formatos comerciales tiene un peso bastante menor.
El precio medio del helado se situó en 5,02 euros por kilo o litro. El supermercado ofreció el precio medio más ajustado, con 4,77 euros por kilo o litro, por debajo de la media del mercado, mientras que la tienda tradicional registró el importe más elevado, con 7,72 euros por kilo o litro.
Por tipo de hogar, la compra de helados es más intensa en las viviendas con tres o más miembros y presencia de menores. También sobresalen los hogares cuyo responsable de compra tiene más de 50 años, así como las parejas con hijos de edad media o mayores y las parejas adultas sin hijos.
Desde el punto de vista geográfico, el consumo es más elevado en comunidades como Castilla-La Mancha, Región de Murcia, Illes Balears y Canarias, mientras que en territorios como la Comunidad Foral de Navarra y el País Vasco el consumo se sitúa por debajo de lo esperable en función de su peso demográfico.
Se eleva el consumo fuera del hogar
Por su parte, el consumo de helados fuera del hogar también mantiene una tendencia al alza, con 31,24 millones de kilos o litros ingeridos, un 5,2% más que en 2024. A nivel individual, el consumo medio llegó a 0,87 kilos o litros por persona al año, un 4% superior al del ejercicio previo.
Cada persona toma helado fuera de casa en torno a siete veces al año, con una mayor concentración en el segundo y, sobre todo, en el tercer trimestre, coincidiendo con los meses más calurosos.
El 61,3% del consumo se realiza en el propio establecimiento, mientras que un 18,6% tiene lugar en la calle. Por franjas de consumo, la merienda (31,8%) y la comida (30,5%) reúnen la mayoría de las ocasiones, seguidas de la cena (15,9%) y el momento posterior a la cena (10,1%).
Los motivos para consumir helado son variados: un 32,3% responde a compras por impulso o a la necesidad de calmar el apetito en ese instante, mientras que un 29,1% está ligado a celebraciones, reuniones sociales o salidas. El placer y la búsqueda de un momento de relajación representan otro 22,6% de las ocasiones.
El helado mantiene además un fuerte componente social. En una de cada dos ocasiones se consume en familia, mientras que el 20,9% de las veces se comparte con amigos y el 17,9% con la pareja. Por áreas, el consumo extradoméstico es más intenso en el área metropolitana de Barcelona, Andalucía y la zona de Levante.