El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) decidió este miércoles conservar los tipos de interés en el rango objetivo del 3,50% al 3,75%, en línea con lo que anticipaba el consenso de analistas. Con este movimiento, el banco central suma ya cinco reuniones consecutivas sin alterar la tasa de referencia, que permanece invariable desde enero tras una serie previa de tres recortes de 25 puntos básicos.
A diferencia de lo ocurrido en la cita de junio, la decisión del banco central estadounidense no ha sido unánime. La resolución salió adelante con nueve votos a favor y tres en contra, estos últimos partidarios de elevar en un cuarto de punto el coste oficial del dinero. En su evaluación, la Fed subraya que la economía continúa creciendo a un ritmo sólido, pese a un contexto de elevada incertidumbre, condicionada en parte por el conflicto en Oriente Próximo.
Aumento de la productividad e inversión de capital
Según el organismo, el aumento de la productividad y la inversión en capital sigue siendo robusto, mientras que la creación de empleo ha evolucionado en línea con la oferta de mano de obra y la tasa de paro apenas ha variado.
Respecto a la inflación, la Reserva Federal reconoce que continúa por encima del objetivo del 2%, en buena medida por las disrupciones de oferta que han impulsado los precios en determinados segmentos, entre ellos el energético.
En este contexto, el Comité de la Fed afirma que “garantizará la estabilidad de precios”. La inflación en Estados Unidos se moderó del 4,2% en mayo al 3,5% en junio, mientras que la tasa de desempleo descendió hasta el 4,2%, aunque acompañada de una creación de puestos de trabajo inferior a la del mes previo.