Las autoridades de Irán han informado este miércoles de la muerte de cuatro integrantes de la Guardia Revolucionaria durante los bombardeos lanzados en la última noche por fuerzas de Estados Unidos y Arabia Saudí contra varias zonas de Irak.
Según detalla la agencia semioficial de noticias Mehr, los cuatro pertenecían a la ciudad de Kashan, en la provincia central de Ishafán, en el corazón del país persa.
Los fallecidos perdieron la vida en un ataque de las fuerzas estadounidenses y saudíes sobre la ciudad de Kerbala, en el centro de Irak. Además, se registraron ofensivas en las provincias de Bagdad, Wasit, Nínive, Basora, Kirkuk y Diyala.
De acuerdo con la citada agencia, los agentes se encontraban en Kerbala para garantizar la seguridad de los ciudadanos durante la peregrinación de Arbain, una festividad en la que la ciudad puede llegar a acoger a más de 20 millones de fieles chiíes.
Al menos 20 personas han perdido la vida y más de una treintena han resultado heridas a raíz de estos ataques, dirigidos contra instalaciones de las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), milicias proiraníes integradas legalmente en el Ejército iraquí, aunque sin estar fusionadas con las Fuerzas Armadas regulares y operando como un brazo militar separado, con su propia cadena de mando y presupuesto estatales.
No obstante, varias de sus facciones han iniciado ya procesos para entregar sus armas al Estado, en respuesta a la presión ejercida tanto por el Gobierno central como por distintos actores internacionales.