El precio medio de la vivienda nueva en España aumentó un 9,7% en la primera mitad de 2026 frente al mismo periodo de 2025 y un 4,9% respecto al semestre precedente, situándose en 3.458 euros por metro cuadrado. Con ello encadena ya cinco semestres consecutivos marcando máximos históricos, de acuerdo con el Estudio de Vivienda Nueva elaborado por el Grupo ST.
Las proyecciones de la firma contemplan además que el precio de la vivienda nueva cierre 2026 con un avance interanual del 9,3%, lo que implicaría cierta moderación en el ritmo de encarecimiento frente a los registros actuales.
Por comunidades autónomas, Madrid (+11,8%), Baleares (+10,6%) y Cataluña (+10,5%) fueron las únicas regiones que rebasaron la media nacional en tasa interanual y concentraron los repuntes más acusados.
En la parte baja de la tabla se situaron Melilla (+1,6%), Ceuta (+3,8%) y Asturias (+4,3%), las únicas autonomías y ciudades autónomas con incrementos por debajo del 5%. El resto de territorios presentó subidas entre el 5,1% de Castilla-La Mancha y el 9,3% de la Comunidad Valenciana.
En lo que respecta a las capitales de provincia, Barcelona conservó el precio medio más alto del país, con 6.310 euros por metro cuadrado, claramente por encima del listón de los 6.000 euros.
Tras la capital catalana se colocaron Madrid, con 5.471 euros por metro cuadrado, y San Sebastián, con 5.047 euros, que por primera vez sobrepasó el umbral de los 5.000 euros por metro cuadrado.
En el extremo opuesto, los importes más bajos se localizaron en Ciudad Real, con 1.416 euros por metro cuadrado, Cáceres, con 1.440 euros, y Ávila, con 1.465 euros.
UN ESFUERZO DE 7,8 AÑOS DE TRABAJO
El estudio incorpora también el análisis del Índice de Esfuerzo Inmobiliario, que cuantifica el tiempo que un ciudadano debe destinar ahorrando su salario íntegro para comprar una vivienda nueva de tipo medio en España. Según este indicador, al cierre del segundo trimestre de 2026 una persona precisaría los ingresos completos de 7,8 años de trabajo para acceder a una vivienda nueva.
Esta marca representa un repunte del 0,7% frente al trimestre previo y del 3,6% en comparación con el mismo periodo del año anterior, prolongando así la senda de incrementos moderados observada durante los dos últimos años.
Baleares siguió registrando el mayor nivel de esfuerzo inmobiliario del país, con 20,2 años de salario íntegro necesarios para la compra de una vivienda nueva, tras anotar un incremento interanual del 4,2%.
Tras el archipiélago se situaron Madrid, con 10,7 años; Cataluña, con 8,3 años, y Canarias, también con 8,3 años, siendo las únicas comunidades autónomas que superaron la media nacional.
Asimismo, el informe constata una evolución desigual por territorios, con trece comunidades autónomas anotando aumentos del esfuerzo inmobiliario y cuatro registrando descensos frente al trimestre anterior.
Los avances oscilaron entre el 3% de Canarias y el 0,1% de Baleares, mientras que las caídas se situaron entre el 2,6% de La Rioja y el 0,1% de Castilla-La Mancha.
LA CAPACIDAD DE ADQUIRIR UNA VIVIENDA CAE UN 4,6%
Por otra parte, el Índice de Accesibilidad, que relaciona el precio medio de la vivienda con la capacidad de endeudamiento adecuada para su compra, retrocedió un 1,2% en el trimestre y un 4,6% en términos interanuales, hasta colocarse en 83 puntos. El indicador se mantiene así por debajo del umbral de equilibrio fijado en 100 puntos.
Solo ocho comunidades autónomas permiten hoy que un trabajador con salario medio pueda adquirir una vivienda estándar sin rebasar el nivel de endeudamiento aconsejable.
Se trata de Extremadura, con 138 puntos; La Rioja, con 129; Murcia, con 124; Castilla-La Mancha, con 123; Aragón, con 118; Castilla y León, también con 118; Asturias, con 114, y Navarra, con 105 puntos.
En el lado contrario, Baleares, con 32 puntos, registró el índice de accesibilidad más bajo del país, seguida de Madrid, con 59 puntos; Cataluña, con 77, y Canarias, con 80 puntos, todas ellas por debajo de la media nacional.
Si se analiza la evolución trimestral, únicamente La Rioja (+1,6%) y Navarra (+1%) mejoraron su accesibilidad a la vivienda, mientras que Cataluña se mantuvo sin cambios y Canarias sufrió el mayor deterioro, con un descenso del 4,8%.
EL ÍNDICE DE CONFIANZA CAE UN 1,3%
Por otro lado, el Índice de Confianza del sector inmobiliario se situó en 58 puntos en el segundo trimestre de 2026, tras experimentar una bajada trimestral del 1,3%. Con todo, el indicador continuó en positivo en la comparación interanual, con un aumento del 0,6%.
Además, el índice permaneció por encima del umbral de equilibrio de 50 puntos por octavo trimestre seguido, una situación que se mantiene desde junio de 2024.
Por comunidades, la Región de Murcia alcanzó el valor más alto del indicador, con 62 puntos, mientras que Extremadura presentó el registro más bajo, con 53,7 puntos. En cualquier caso, todas las autonomías se mantuvieron por encima del nivel de equilibrio.
Frente al trimestre anterior, Cantabria anotó el mayor avance del índice, con una subida de 2,9 puntos, mientras que Madrid protagonizó el retroceso más intenso, con una caída de 2,9 puntos.
Junto a Cantabria también mejoraron sus resultados Extremadura, Murcia y Cataluña, mientras que trece comunidades autónomas sufrieron descensos moderados.
EL COSTE DE CONSTRUCCIÓN, EN MÁXIMOS HISTÓRICOS
Por último, el coste medio nacional de construcción para promociones residenciales de obra nueva iniciadas alcanzó los 1.451 euros por metro cuadrado en el segundo trimestre de 2026, lo que supone un repunte del 3,99% sobre el trimestre anterior y un incremento del 11,22% respecto al mismo periodo de 2025.
Este registro marca un nuevo máximo de la serie histórica y confirma la continuidad de la escalada de los costes de construcción en los últimos trimestres.
En el ámbito de la eficiencia energética, el informe destaca que la calificación A se ha consolidado ya como estándar en la obra nueva residencial. Las promociones iniciadas durante el primer semestre de 2026 presentaron unas emisiones medias de “2,98 kilogramos de CO2 por metro cuadrado y año” y un consumo de energía primaria no renovable de “16,87 kilovatios hora por metro cuadrado y año”. Estas magnitudes son, respectivamente, un 18,1% y un 11,2% inferiores a las anotadas en el semestre precedente.