El Sindicato Español de Maquinistas y Ayudantes Ferroviarios (Semaf) ha convocado para este jueves, 29 de octubre, una huelga de 24 horas en todas las compañías del grupo Renfe. Para esta jornada de paro, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha establecido servicios mínimos que alcanzan el 75% en Cercanías en las franjas de mayor afluencia y el 73% en los trenes de Alta Velocidad y Larga Distancia.
Aunque este miércoles se produjo un accidente ferroviario en Urda (Toledo), la organización sindical ha decidido mantener la convocatoria en los mismos términos previstos inicialmente.
El paro, fijado desde las 00.01 hasta las 23.59 horas del jueves, obedece, según Semaf, al “bloqueo administrativo” de los acuerdos cerrados con anterioridad y a la detención de los avances en materia de seguridad ferroviaria, protocolos de actuación ante fenómenos meteorológicos adversos, incorporación de nuevos maquinistas, atención en casos de arrollamientos y mejora de la fiabilidad del material rodante.
Desde el sindicato sostienen que tanto la Administración como las empresas y organismos públicos implicados, entre ellos Renfe, Adif y la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF), justifican la falta de avances en la “lentitud burocrática”.
El colectivo de maquinistas demanda una regulación específica de las comunicaciones en escenarios de riesgo, la implantación de la cultura justa en cabina, un canal directo con la AESF y la Inspección de Trabajo, soluciones técnicas para el material ferroviario y el desbloqueo de los coeficientes reductores aplicables a la jubilación.
Por otro lado, fuentes de Renfe replican que las reclamaciones planteadas por Semaf “exceden del ámbito competencial de la empresa” y tildan de “incoherente” la huelga al estar vinculada a asuntos externos como la normativa de tiempos de conducción o la forma de proceder de la Inspección de Trabajo.
La operadora subraya que dichas exigencias no aparecen recogidas en el convenio colectivo suscrito el pasado mes de julio y defiende haber cumplido en su totalidad el acuerdo firmado en febrero para reforzar el sistema tras el accidente de Adamuz, además de incorporar a más de 1.200 empleados.
Asimismo, la compañía insiste en que es el único operador que aplica medidas específicas ante episodios de inclemencias meteorológicas o situaciones de riesgo y lamenta los inconvenientes que la huelga provocará a los usuarios.
De acuerdo con el Ministerio de Transportes, los servicios mínimos en Cercanías alcanzarán el 75% en las horas punta (de 6.00 a 9.00 horas, de 13.30 a 15.30 horas y de 18.30 a 20.30 horas) y se situarán en el 50% durante el resto del día.
En cuanto a la Media Distancia, se establece una media del 65% de las circulaciones habituales, mientras que en el transporte de mercancías el porcentaje fijado se reduce al 26%.