El grupo farmacéutico alemán Merck ha alcanzado un acuerdo para hacerse con el proveedor estadounidense de tecnologías analíticas y consumibles Bio-Techne Corporation, en una operación valorada en unos 11.300 millones de dólares, equivalentes a 9.950 millones de euros al tipo de cambio actual.
De acuerdo con las condiciones pactadas, los accionistas de Bio-Techne percibirán 73 dólares en efectivo por cada título, lo que supone una prima del 24% frente al precio de cierre de la sesión de ayer y del 36% sobre el precio medio ponderado por volumen del último mes, situando el valor total de la compañía en torno a 11.300 millones de dólares.
La operación ya cuenta con el visto bueno del consejo de administración de Bio-Techne y de los órganos de gobierno competentes de Merck. El cierre se prevé para finales de 2026 o comienzos de 2027, condicionado al cumplimiento de los requisitos habituales, entre ellos la obtención de las autorizaciones regulatorias pertinentes y el respaldo de los accionistas de Bio-Techne.
Merck prevé que la integración de Bio-Techne genere sinergias de costes cercanas a 140 millones de euros, que se alcanzarían plenamente en el tercer año posterior al cierre de la transacción.
Con sede en Minneapolis, Bio-Techne está presente en 34 localizaciones en todo el mundo y dispone de 15 plantas de producción en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Suiza y China. En su ejercicio fiscal 2025 registró ventas netas superiores a 1.200 millones de dólares, unos 1.056 millones de euros. La plantilla supera los 3.000 empleados, de los que alrededor de 2.300 trabajan en Estados Unidos.
“Esta transacción representa un hito importante para el cumplimiento de nuestra agenda estratégica a medio y largo plazo. Bio-Techne encaja a la perfección y respalda directamente nuestra dirección estratégica”, ha declarado Kai Beckmann, presidente del consejo ejecutivo y consejero delegado del laboratorio con sede en Darmstadt (Alemania).
Por su parte, Kim Kelderman, presidente y CEO de Bio-Techne, ha subrayado que, integrada en la alemana Merck, la compañía dispondrá de una mayor escala y de capacidades reforzadas para acelerar la innovación y ampliar su impacto. “Juntos, capacitaremos a nuestros clientes para abordar los desafíos más importantes en ciencia y salud, contribuyendo a mejorar los resultados a nivel mundial”, ha añadido.