Las acciones de Banco Santander han sufrido este miércoles un fuerte correctivo en Bolsa, con un retroceso del 5,59% tras difundir sus cuentas de los nueve primeros meses de 2026, periodo en el que obtuvo un beneficio de 12.405 millones de euros, un 20% superior.
La entidad que preside Ana Botín se ha convertido en el segundo peor valor del Ibex 35, índice que ha concluido la jornada en los 18.883 puntos (-1,45%) en una sesión condicionada por el trágico accidente ferroviario entre un tren de Renfe y otro de Iryo en la provincia de Toledo, siniestro que ha causado al menos 68 fallecidos.
El banco de origen cántabro encadena así varios días de descensos y termina la sesión en los 10,638 euros por título. Desde el cierre del viernes anterior a las elecciones presidenciales en Brasil, en las que se confirmó la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva, la entidad acumula una corrección del 7,85%.
El castigo en el parqué se produce pese a que el Grupo registró un beneficio neto ordinario de 11.176 millones de euros entre enero y septiembre de 2026, lo que supone un avance del 16,1% respecto al mismo tramo del ejercicio previo.
Esa ganancia ordinaria deja fuera la plusvalía neta de 1.895 millones de euros derivada de la venta de su negocio en Polonia, parcialmente neutralizada por los costes de integración de TSB y Webster, que se elevaron a 666 millones de euros. Al incorporar este efecto extraordinario y no recurrente, el beneficio neto atribuido alcanzó los 12.405 millones de euros, un incremento del 20% frente a septiembre de 2025.
“Un beneficio neto un 1% por encima de lo esperado, con ingresos y dotaciones peor de lo previsto, compensados por menores costes e impuestos. Excluyendo operaciones corporativas, las dinámicas fueron algo débiles en el margen de intereses, que cayó un 2% respecto al trimestre anterior”, han apuntado los analistas de Jefferies.
Al mismo tiempo, el nuevo escenario macroeconómico en Brasil tras el desenlace electoral y la previsión de una desaceleración en el ritmo de bajadas de los tipos de interés en la región han presionado la cotización del banco.
Desde la alta dirección de Santander han tratado de minimizar este ajuste bursátil. El consejero delegado, Héctor Grisi, ha vinculado la reacción de los inversores a un “sesgo negativo” coyuntural del mercado y ha defendido la solidez de los fundamentales del grupo, reafirmando el objetivo de cerrar el ejercicio con un beneficio récord superior a los 15.000 millones de euros y sostener la ratio de capital CET1 por encima del 12,8%.
MARGEN ALCISTA DEL 32%
“Santander sigue estando bien posicionado para mantener sus elevados niveles de rentabilidad, mientras continúa beneficiándose del impulso generado por su franquicia diversificada a nivel global. Salvo que surjan vientos en contra relevantes en el entorno operativo, se espera que estas tendencias sigan respaldando el perfil crediticio del Banco a corto plazo”, ha argumentado el vicepresidente de Instituciones Financieras Europeas en Morningstar DBRS, Mario de Cicco.
De acuerdo con el consenso de analistas de ‘Bloomberg’ recopilado por Europa Press, 21 firmas recomiendan comprar acciones de Santander, siete optan por mantener y solo una aconseja vender. El precio objetivo medio se fija en 14,04 euros, lo que supone un potencial de revalorización cercano al 32% sobre los niveles actuales.
Tras el ajuste de esta semana, el banco recorta parte de la subida acumulada en Bolsa en 2026 y se mantiene ahora un 5,6% por encima del cierre de 2025.