La Asociación Española del Gas (Sedigas) ha recibido con satisfacción la aprobación por parte del Gobierno del plan para desplegar contadores inteligentes en la red de gas natural, así como la fijación de las especificaciones mínimas que deberán cumplir estos dispositivos, según ha señalado este martes en un comunicado.
Para la asociación, esta medida “permite avanzar en una modernización que tendrá una aplicación directa en hogares y negocios”, gracias a las lecturas remotas, a una menor dependencia de consumos estimados y al acceso a datos diarios que permitirán conocer con mayor detalle cómo y cuándo se utiliza el gas.
Además, Sedigas entiende que esta transformación favorecerá una gestión “más eficiente de la energía y una relación más transparente con el suministro”.
Información más detallada para el usuario
El presidente de Sedigas, Joan Batalla, ha remarcado que “el valor de esta transformación está en el servicio que recibe el consumidor”. “Disponer de información más precisa sobre su consumo le ayudará a identificar oportunidades de ahorro y a tomar decisiones con mayor conocimiento”, ha indicado, subrayando que la aprobación del plan permite al sector “organizar el despliegue y trasladar estas mejoras a hogares y negocios”.
La orden obliga a renovar los contadores analógicos de los puntos de suministro con un consumo anual igual o inferior a 50.000 kilovatios hora (kWh) e integrar los nuevos equipos en los sistemas de telegestión de los titulares de red. Desde la entrada en vigor, deberá sustituirse al menos el 20% del parque en tres años (octubre de 2029), el 50% en cinco años (2031) y el 80% en siete (2033), hasta culminar el proceso en un máximo de diez años (octubre de 2036).
Una vez transcurrido ese periodo, cada titular de red podrá conservar sin reemplazar hasta un 2% de su parque por motivos ajenos a su responsabilidad, siempre que estén debidamente justificados y cuenten con el visto bueno de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). La normativa también faculta a la Secretaría de Estado de Energía para flexibilizar los calendarios cuando la falta sobrevenida de equipos impida respetarlos.
Calendario para inversiones y grandes consumos
“Este horizonte permite planificar las inversiones, el aprovisionamiento de equipos y las actuaciones de instalación”, ha resaltado Sedigas. En el caso de los suministros con consumos superiores a 50.000 kWh e iguales o inferiores a cinco gigavatuios hora (GWh) que todavía no cuenten con telemedida, deberán incorporar sistemas de telelectura (un módulo acoplado al contador convencional que transmite los datos de consumo) o, si procede, contadores inteligentes.
Para este segmento, los objetivos de sustitución se fijan en el 50% a los cinco años y el 80% a los siete, con un límite máximo de diez años para completar el despliegue. Los titulares de red podrán retrasar el inicio de la implantación hasta que la CNMC determine un precio de alquiler para el módulo de telemedida.
“La implantación de contadores inteligentes en el consumo de gas natural marca una evolución relevante para el sistema energético”, ha remarcado la organización, detallando que estos aparatos hacen “posible realizar lecturas remotas frecuentes, evitando estimaciones y optimizando la gestión de la red”. Asimismo, proporcionan al consumidor información pormenorizada sobre su consumo diario, lo que impulsa un uso más eficiente de la energía, facilita el ahorro económico y refuerza la capacidad del usuario para tomar decisiones informadas.
Los contadores inteligentes también mejoran la transparencia en la facturación, contribuyen a disminuir las reclamaciones, refuerzan la detección del fraude y aumentan la seguridad gracias a funciones como el corte remoto del suministro en situaciones de emergencia.
De esta forma, los usuarios podrán consultar gratuitamente, a través de una página web y de una aplicación móvil, su consumo diario de los últimos 24 meses (o desde el inicio del contrato, si es más reciente), con un desfase máximo de tres días. Estos datos permitirán comparar periodos de consumo y detectar posibles cambios de comportamiento.
La plataforma digital deberá estar operativa en un plazo máximo de un año y el acceso programático (API) se habilitará en un máximo de dos años. Sedigas también ha señalado que la lectura remota “reducirá la necesidad de acceder a viviendas o locales para recoger los datos del contador”.