Moreno y Abascal abren el deshielo andaluz: la Junta ya no niega que Vox pueda entrar en el Gobierno

¿El pacto de Vox y PP en Andalucía, cada vez más cerca? Juanma Moreno y Santiago Abascal hablaron durante más de media hora durante la ceremonia de bienvenida al Papa en Madrid, según afirma OkDiario. Diversos medios, además, sitúan ya las exigencias de Vox sobre la mesa y fuentes de la Junta consultadas por Demócrata no cierran ningún escenario: “Todo puede ser”

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El presidente de la Junta de Andalucía en funciones, Juanma Moreno Jasper Jacobs - Europa Press

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Fuentes de la Junta consultadas por Demócrata no descartan que la negociación con Vox pueda acabar en una fórmula más amplia que un simple apoyo externo a la investidura de Juanma Moreno. Preguntadas por la posibilidad de que la formación de Santiago Abascal reclame una consejería en el futuro Ejecutivo andaluz, responden con una frase deliberadamente abierta: “Todo puede ser”.

La conversación entre Moreno y Abascal es importante. Hasta ahora, Moreno había evitado acelerar la negociación con Vox y había defendido una lectura de “proporcionalidad” tras quedarse a dos escaños de la mayoría absoluta. En el entorno de Vox, en cambio, venían reclamando conversaciones reales y no simples contactos de cortesía.

La Junta no cierra ningún escenario

La posición oficial del entorno de Moreno sigue siendo prudente. En el PP andaluz insisten en que el presidente en funciones ganó claramente las elecciones y que Vox debe medir sus exigencias conforme al resultado de las urnas.

Sin embargo, fuentes de la Junta consultadas por Demócrata no descartan que la negociación pueda evolucionar. Preguntadas por la posibilidad de que Vox acabe entrando en el Gobierno andaluz, responden con una frase deliberadamente abierta: “Todo puede ser”.

Esa contestación no confirma una consejería para Vox ni una coalición cerrada. Pero sí indica que el tablero está menos cerrado de lo que el PP andaluz ha querido transmitir públicamente durante las primeras semanas posteriores al 17M.

Vox quiere que Moreno lidere la negociación

La presión de Vox se ha intensificado en los últimos días. Según publicó Vozpópuli, la formación de Santiago Abascal exigirá que sea el propio Juanma Moreno quien lidere las negociaciones si quiere sus votos para la investidura.

Vox no quiere una negociación delegada únicamente en terceros niveles del PP andaluz. Pretende que Moreno asuma personalmente el diálogo político y que la negociación se haga al máximo nivel. Esa exigencia busca elevar el valor del apoyo de Vox y evitar que el PP presente el acuerdo como un trámite parlamentario menor.

La consejería, el punto más delicado

La gran cuestión es si Vox entrará o no en el Gobierno de la Junta. Según Vozpópuli, la formación maneja la idea de reclamar al menos una consejería, aunque no necesariamente una vicepresidencia. De nuevo, las mismas fuentes consultadas por Demócrata no descartan esta posiblidad.

Ese punto es el que genera más resistencia en el PP andaluz. Una cosa es pactar un programa de legislatura y otra muy distinta es sentar a Vox en el Consejo de Gobierno de Andalucía.

Moreno ha construido buena parte de su marca política sobre un perfil de gestión moderada y autonomía respecto a las dinámicas nacionales del PP. La entrada de Vox en el Ejecutivo andaluz alteraría ese marco y colocaría a la Junta dentro del mismo patrón de coaliciones que ya se ha producido en otras comunidades.

Castilla y León marca el precedente inmediato

El calendario tampoco ayuda a Moreno a sostener una excepción andaluza durante demasiado tiempo. El PP y Vox acaban de cerrar en Castilla y León un acuerdo de gobierno que da entrada a la formación de Abascal en el Ejecutivo autonómico.

Ese pacto se suma a los acuerdos ya alcanzados en Extremadura y Aragón, y refuerza la idea de que la relación entre PP y Vox ha entrado en una fase de normalización institucional allí donde los populares necesitan a los de Abascal para gobernar.

Andalucía es ahora la gran pieza pendiente. La diferencia es que Moreno se quedó muy cerca de la mayoría absoluta y considera que su resultado le da margen para negociar desde una posición más fuerte.

El PP habla de proporcionalidad

En el PP andaluz repiten un argumento: Vox no puede exigir en Andalucía lo mismo que en territorios donde el PP quedó más lejos de gobernar en solitario o necesitó una coalición más profunda desde el primer momento.

La palabra clave es “proporcionalidad”. Moreno ganó con claridad, conservó la hegemonía política del PP en Andalucía y se quedó a solo dos diputados de la mayoría absoluta.

El presidente andaluz aspira a una investidura con apoyo de Vox y a un Gobierno lo más parecido posible al monocolor. El problema es que Vox no parece dispuesto a regalar sus votos sin contrapartidas visibles.

Las exigencias de Vox

Vox quiere que el acuerdo andaluz siga la hoja de ruta marcada en otras comunidades: primero programa, después garantías de cumplimiento, plazos de ejecución y, finalmente, estructura de gobierno.

Entre sus prioridades aparecen la llamada prioridad nacional en el acceso a ayudas públicas, cambios en materia de inmigración, medidas para el campo, reducción de burocracia, rebajas fiscales y revisión de políticas heredadas de etapas socialistas.

También quiere que el eventual pacto tenga mecanismos de seguimiento para verificar que lo acordado se cumple. Esa fórmula ya ha aparecido en otros acuerdos autonómicos entre PP y Vox.

La investidura entra en fase decisiva

El Parlamento andaluz se constituye el 11 de junio y, a partir de ahí, comenzará la cuenta política para la investidura. Moreno necesita ordenar cuanto antes la relación con Vox si quiere evitar que la negociación se alargue y desgaste el arranque de la legislatura.