El Parlamento Europeo se planta contra la centralización de fondos y exige voz para las regiones en el próximo presupuesto

La Eurocámara respalda una estrategia de máximos que eleva el techo presupuestario hasta el 1,27% de la RNB, reclama la creación de una cesta de nuevos recursos propios para financiar las prioridades y la deuda del Next Generation EU, y se desmarca del modelo de “plan único” propuesto por la Comisión Europea al defender una mayor participación de las regiones y una gestión menos centralizada de los fondos comunitarios

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La legislatura europea se encamina a uno de los grandes puntos de inflexión en las negociaciones comunitarias. Cada uno de los equipos diseña su estrategia con la cautela de que un detalle no termine por dinamitar todas las conversaciones sobre el diseño del Marco Financiero Plurianual (MF). Se trata del presupuesto de la Unión Europea para los próximos años y en los pasillos de Bruselas son conscientes de la presión que sobre este expediente hay puesta.

Este martes, el Parlamento Europeo ha ratificado definitivamente su postura acerca del proyecto de dos billones que el junio pasado propuso la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Pese a ser de carácter consultivo y no del todo vinculante a la hora de la verdad, el documento aprobado sí que ofrece un esquema de cuales son las principales discrpenacias de las dos grandes familias políticas europeas, así como de los Estados.  

Mientras que la Comisión Europea planteó inicialmente un escenario más conservador el pasado verano, el Parlamento ha elevado la apuesta hasta solicitar que el presupuesto equivalga al 1,27% de la Renta Nacional Bruta (RNB) de la Unión.

Este incremento, que representa aproximadamente un 10% más de lo proyectado por el Von der Leyen, responde a una lógica de "máximos" ante la negociación. Fuentes parlamentarias sugieren que esta postura ambiciosa es una necesidad estratégica. Entrar en la mesa con un postura de presupuesto robusto es la única forma de garantizar que, tras las concesiones inevitables, el monto final siga siendo suficiente para afrontar los retos climáticos, digitales y de defensa, explican en la Eurocámara.

La arquitectura del ingreso: Los recursos propios

Para sostener este nivel de ambición sin ahogar las finanzas nacionales, el Parlamento propone una "cesta de nuevos recursos propios". El objetivo es ambicioso: recaudar al menos 60.000 millones de euros anuales. Este dinero tendría una misión específica y urgente: sufragar los intereses y la devolución de la deuda contraída para los fondos Next Generation EU sin que ello suponga un hachazo a los programas estrella de la Unión.

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Uno de los puntos de mayor fricción entre el Parlamento y la Comisión Europea de Von der Leyen es la estructura de gestión de los fondos. La Comisión ha sugerido un modelo de "plan único" nacional, similar al utilizado para los fondos de recuperación post-pandemia, donde el dinero se entrega a los Estados bajo condiciones estrictas y objetivos centralizados. Sin embargo, el informe aprobado por los eurodiputados rechaza frontalmente esta fusión de políticas. Las razones esgrimidas por Populares y Socialistas se eexplican desde la incertidumbre que podría generar un modelo centralizado que arrastraría a mayor burocracia para el acceso a las ayudas para agricultores y pymes, así como el temor a que las regiones pierdan peso en favor de as capitales nacionales. También existe el riesgo de que las políticas dejen de percibirse como una ayuda de la UE y pasen a ser vistas como transferencias gubernamentales internas.

"No nos gusta el modelo de los planes nacionales. Las políticas de cohesión no pueden perder la identidad europea", afirmó a Demócrata Isabel Benjumea, negociadora de la delegación española del Partido Popular. Esta postura subraya la exigencia de que las comunidades autónomas y administraciones regionales mantengan un papel protagonista en la ejecución del gasto.

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El Blindaje de la PAC y la Pesca

La Política Agraria Común (PAC) sigue siendo el corazón financiero de la Unión. El Parlamento propone destinar 385.000 millones de euros a este sector. Lo novedoso aquí es la división del gasto:

  1. Ayudas directas (261.000 M€): Para garantizar la renta de los productores.
  2. Desarrollo rural (48.000 M€): Para frenar la despoblación y fomentar la modernización.
  3. Fondo Mercosur (45.000 M€): Una partida específica para compensar los posibles efectos de los acuerdos comerciales internacionales.

Por su parte, el sector pesquero, a menudo olvidado en las grandes cifras según reconcoen fuentes parlamentarias, recibe un espaldarazo con una propuesta de 6.500 millones de euros, rechazando de plano cualquier intento de recorte.

Cohesión, Sociedad y Competitividad

La política de cohesión, destinada a reducir las brechas entre las regiones más ricas y las más pobres, recibiría 274.000 millones de euros. A esto se suma un refuerzo vital para el Fondo Social Europeo (110.000 M€), enfocado en el empleo y la formación.

En datos

Los números del presupuesto 

El programa Horizonte Europa contará con una dotación propuesta de 177.000 millones de euros, destinada al impulso de la investigación, el desarrollo y la innovación (I+D+i), consolidándose como el principal instrumento comunitario en materia científica. A ello se suma Conectar Europa, con 81.000 millones, orientado a reforzar las infraestructuras y las redes de transporte y conectividad en el conjunto de la Unión.

En el ámbito social y de movilidad, Erasmus+ alcanzaría los 42.000 millones de euros, reforzando los programas de movilidad educativa y cooperación académica. Por su parte, la política de migración recibiría 34.000 millones, lo que supone un incremento del 10% respecto a los niveles anteriores, en un contexto de creciente presión sobre la gestión de flujos migratorios.

Un eurodiputado indica el voto en contra de su grupo en la sesión de votación del pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia). ALAIN ROLLAND
Un eurodiputado indica el voto en contra de su grupo en la sesión de votación del pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia). ALAIN ROLLAND -

Finalmente, el apartado de Cultura y Valores se sitúa en 9.500 millones de euros, con el objetivo de reforzar la identidad democrática europea y el apoyo a iniciativas culturales. Este bloque se mantiene como el de menor volumen presupuestario, pero con un papel simbólico relevante en el marco de las políticas de cohesión y ciudadanía de la Unión.

Un logro significativo para el Parlamento es la exigencia de reinstaurar el programa para las regiones ultraperiféricas (POSEI) con 6.500 millones de euros, un programa que Bruselas había amagado con eliminar y que es vital para territorios como las Islas Canarias.

La mayoría “proeuropea”

En el Parlamento Europeo el informe ha salido adelante en el Pleno con 370 votos a favor, 201 en contra y 84 abstenciones. Desde el bando socialista, Sandra Gómez subraya a Demócrata  que la soberanía europea comienza por la alimentación: "Si queremos hablar de autonomía estratégica, eso pasa por cuidar la PAC". Los socialistas coinciden con los populares en que las administraciones intermedias (autonomías) deben tener interlocución directa con Bruselas, evitando que los fondos se "extravíen" en las burocracias estatales.

Ambas formaciones políticas comparten la visión de que el presupuesto es la "columna vertebral de la solidaridad". No se trata solo de gastar más, sino de asegurar que las nuevas prioridades —como la defensa o la tecnología punta— no se financien canibalizando las políticas tradicionales que han mantenido a Europa unida durante décadas.

El Consejo apunta antes de disparar 

El tiempo es el enemigo más implacable en Bruselas. Aunque el nuevo marco debe entrar en vigor en 2028, el proceso de negociación es tan complejo que los legisladores ya muestran signos de nerviosismo. Tras haberlo propuesto durante consejos anteriores, la cumbre informal de los Veintisiete en Chipre la pasada semana fue la primera vez en que los Estados miembros se decidieron a empezar a discutir su presupuesto para los próximos siete años “de forma seria”.

En la presidencia del Consejo sostenían que era importante abrir la conversación en este momento de cara a preparar el terreno para que la delegación chipriota presente el primer borrador de negociación en el mes de junio y antes de alcanzar un acuerdo a finales de año.

Fuentes presentes en las discusiones sostienen que la necesidad de nuevos recursos propios ha sido “ampliamente compartida” por los jefes de Gobierno, que se han mostrado abiertos a seguir trabajando sobre la base de la propuesta de dos billones de euros planteada por la Comisión Europea. “Algunos líderes no descartaron considerar opciones adicionales. Queda mucho trabajo por delante en este tema, pero el ambiente fue constructivo”, dice un funcionario europeo.

El presidente del Consejo, Antonio Costa, cree que estos debates confirman que los s nuevos recursos propios “tendrán que desempeñar un papel importante en la financiación del presupuesto”, pese a que reconoce que “aún queda trabajo por hacer”.

Si bien es cierto, en la sala de negociación algunos líderes habrían expresado su voluntad de reducir el tamaño del presupuesto, mientras que “otros quieren un tamaño que esté a la altura de las ambiciones de la Unión Europea”, sostienen las mismas fuentes diplomáticas.

En este punto, la delegación española se muestra crítica con lo planteado por Bruselas. Considera que la propuesta no contiene la “ambición” necesaria para el contexto actual. Desde el entorno del presidente Pedro Sánchez insisten en que Europa necesita dar un salto importante en financiación“Es necesario acelerar la intensidad de las discusiones si se quiere llegar a tiempo”, señalan. Los españoles también cuestionan el alcance de los nuevos recursos propios, al considerar que se quedan cortos. La idea de fondo es clara: sin más dinero, no habrá más Europa.

El paso dado este martes constituye la posición de la Eurocámara, a la espera de que comiencen las negociaciones entre los legisladores. El reglamento del propio Marco requiere de la aprobación final de los parlamentarios una vez estas hayan concluido.