Al menos 35 muertos en un nuevo ataque armado contra comunidades cristiano-ortodoxas en el sureste de Etiopía

Un ataque coordinado en Robe Woreda deja al menos 35 muertos y se suma a una ola de violencia contra comunidades cristiano-ortodoxas en Etiopía.

Miembros del clero ortodoxo etíope se alinean durante las celebraciones de la festividad ortodoxa etíope de Meskel Hanna Leka / Zuma Press / Europa Press

Miembros del clero ortodoxo etíope se alinean durante las celebraciones de la festividad ortodoxa etíope de Meskel Hanna Leka / Zuma Press / Europa Press

Añadir DEMÓCRATA en Google

Pregunta a FREN

Publicado

2 minutos

Más leídas

Elecciones 29N · Encuestas

La media de las encuestas

Media a 7 de noviembre de 2026 · 11 institutos

  • PP31,0 %
  • PSOE26,2 %
  • Vox19,5 %
  • Frente Amplio6,6 %
  • ERC2,4 %
  • SALF2,2 %
  • Podemos2,1 %
01020304050ene 2024jul 2024ene 2025jul 2025ene 2026jul 2026

Media del último estudio de cada instituto en 30 días y su evolución semanal desde el 23J. Partidos con al menos un 2 %.

Todas las encuestas

Elecciones generales del 29 de noviembre · Demócrata

Al menos 35 personas han perdido la vida en un nuevo ataque armado ocurrido en la localidad de Robe Woreda, en el sureste de Etiopía. Se trata del segundo episodio de violencia en pocas semanas dirigido contra comunidades cristiano-ortodoxas en esta zona del país, según una investigación sobre el terreno del diario “Addis Standard”.

De acuerdo con fuentes locales citadas por este medio, el asalto se llevó a cabo de forma coordinada, con disparos contra puestos de seguridad y en las inmediaciones de una iglesia. Las cifras de víctimas oscilan entre los 35 fallecidos —enterrados en el templo de Endeto Debre— y las 40 muertes que apuntan otros testigos tras el fallecimiento de un herido trasladado a un centro sanitario.

Los testimonios recabados señalan que entre los muertos habría entre 25 y 26 integrantes de las milicias locales de kebele, además de varios civiles, incluidas dos mujeres de edad avanzada y dos menores. Las fuentes describen intensos intercambios de fuego entre los atacantes y las fuerzas de seguridad locales, sin que por ahora se haya esclarecido quién está detrás de la agresión.

“A veces disparan contra zonas civiles; otras veces, contra posiciones de seguridad del gobierno (...) Mañana, cuando se vayan, el problema volverá a aparecer. Cuando vienen, lo controlan, pero cuando se van, los demás”, relata uno de los testigos, que considera insuficiente la actuación de las fuerzas de seguridad.

La incursión en Robe Woreda se suma a los recientes ataques en Merti Woreda y Shirka Woreda, donde la Iglesia Ortodoxa Etíope registró 14 y 46 muertos, los días 20 y 24 de octubre, respectivamente. Sobre este último ataque, la Comisión Etíope de Derechos Humanos (EHRC) ha elevado el balance a 48 fallecidos y ha responsabilizado al Ejército de Liberación Oromo (OLA-Shane), reclamando al Gobierno federal un refuerzo de la protección a la población civil y una reestructuración de las fuerzas de seguridad regionales.

“En este lugar, los cristianos están prácticamente desplazados. Si me preguntaras ahora mismo, no tengo ninguna esperanza de quedarme aquí, porque preferiría huir para sobrevivir a largo plazo”, afirma este residente testigo.

El Gobierno regional de Oromía informó el pasado lunes de la detención de 73 personas en relación con estos ataques, presentando los arrestos como parte de una serie de operaciones de seguridad contra OLF-Shane y otros grupos que considera una amenaza.

Pese a estas detenciones, las identidades de los presuntos responsables no se han dado a conocer y las condiciones en las que se desarrollan las pesquisas no han podido ser verificadas de manera independiente.

En este contexto, el embajador de Estados Unidos en Etiopía, Ervin Massinga, se reunió el pasado jueves con el comisionado jefe de la EHRC, Berhanu Adello, y reiteró el respaldo de Washington a las labores de la institución.

En un comunicado difundido por la Embajada de Estados Unidos, Massinga expresó el “apoyo de Estados Unidos a los informes detallados y transparentes de la Comisión Etíope de Derechos Humanos sobre los recientes asesinatos en Arsi y sus esfuerzos por facilitar la liberación de prisioneros a principios de este año”.