El presidente de Siria, Ahmed al Shara, ha reiterado este domingo que se opone a cualquier despliegue militar sirio en territorio libanés, descartando así la opción apuntada por el presidente estadounidense, Donald Trump, como posible alternativa a la actual ofensiva israelí contra el partido-milicia chií libanés Hezbolá.
En una entrevista concedida a la cadena panárabe Al Mashhad, Al Shara ha detallado el contexto de las palabras del mandatario estadounidense. “El presidente Trump expresó su insatisfacción con lo que está pasando en Líbano y busca fórmulas para parar la guerra allí. Entonces dijo que Siria podría desempeñar un papel en Líbano para lograr una solución de seguridad. Estas declaraciones se interpretaron como que las fuerzas Sirias podrían entrar en Líbano a la mañana siguiente y eso no es lo que quería decir”, ha señalado.
El jefe de Estado sirio ha precisado que Trump estaba manifestando su “frustración” por la escalada en Líbano y que trata de encontrar “otras soluciones”. En esa línea, ha defendido que “Siria podría tener un papel positivo en Líbano a través de las instituciones y el estado libanés”.
Al Shara ha insistido en que no contempla una intervención armada ni “volver a una tutela siria” sobre el Ejecutivo libanés. A su juicio, el camino pasa por “significa apoyar al estado libanés, reforzar sus instituciones y construir canales de comunicación entre los partidos políticos, incluido Hezbolá”. En este sentido, ha subrayado: “Si es necesario que nos sentemos con Hezbolá, yo creo en el diálogo. Sí (...) porque la alternativa es la guerra”.
El presidente sirio ha aludido también a la participación de Hezbolá en la guerra civil de Siria, una implicación que ha descrito como un “error” y sobre la que ha advertido de que “al final los países enteros pagan” por este tipo de decisiones.
Mirando al futuro, Al Shara ha abogado por “superar las guerras y conflictos” y avanzar hacia “el desarrollo y la reconstrucción” en la región, convencido de que Siria “cuenta con todas las herramientas” para ello. Ha defendido, en particular, una salida basada en la cooperación económica y la integración regional. En este punto ha recordado que “Beirut ha sio históricamente la puerta al mar de Damasco, y Trípoli, la de Homs. Siria se está convirtiendo en un centro estratégico regional e internacional que une este y oeste. La costa mediterránea es muy importante para el comercio, las cadenas de suministro y la logística. Líbano debería beneficiarse de ello”.
Para concluir, el mandatario ha pedido abandonar la lógica militar: “Ya hemos probado la vía militar y hemos sido testigos de sus desastres y tragedias. Probemos la vía económica”, ha reclamado, defendiendo que el desarrollo compartido puede ofrecer una alternativa real a la espiral bélica en Oriente Próximo.
