El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó este miércoles que el Ejecutivo de Abelardo de la Espriella ha pedido a Washington participar en operaciones militares conjuntas en Colombia contra el “narcoterrorismo”.
“A través del recién investido presidente (...) Colombia ya ha solicitado que el Departamento de Guerra --como la Administración Trump denomina a Defensa-- se una al país en su lucha contra el narcoterrorismo, autorizando operaciones militares conjuntas para acabar con los terroristas y las redes terroristas”, indicó desde Panamá, durante un acto de la coalición militar promovida por Estados Unidos contra los cárteles.
Hasta ahora, las autoridades colombianas no han ofrecido una postura oficial sobre este anuncio. Quien sí ha reaccionado ha sido el expresidente Gustavo Petro, que en un mensaje en redes sociales ha subrayado que, pese a no oponerse a la cooperación internacional en la lucha global contra el narcotráfico y otras formas de criminalidad transnacional, ello no implica un “permiso para que extranjeros” acaben con la vida de ciudadanos colombianos.
“Colombia sabe más de lucha contra el narcotráfico que Estados Unidos, por eso no me niego a la colaboración de lucha mundial contra el narco y otras formas de crimen internacional que no se pueden superar sino en común con muchos países del mundo, pero eso no significa permiso para que extranjeros vengan a matar colombianos”, remarcó Petro, insistiendo en que “quien autoriza no es el presidente, según la Constitución” sino “el Senado de la República y, en su defecto, el Consejo de Estado”.
Durante su visita a Panamá, el jefe del Pentágono anunció igualmente que Colombia pasará a formar parte de esta alianza regional, conocida como Escudo de las Américas, convirtiéndose en el 19.º Estado integrante.
En su intervención, Hegseth aprovechó para cargar contra “la izquierda internacional” e instó a sus socios latinoamericanos a abandonar el Estatuto de Roma y, por tanto, el Tribunal Penal Internacional (TPI).
“La izquierda internacional, junto con sus medios afines, busca imponer de manera ilegal la jurisdicción del TPI sobre el personal y las operaciones militares de Estados Unidos y sus socios. Resulta llamativo que este supuesto tribunal y otros organismos globalistas debiliten nuestros esfuerzos, mientras no exigen responsabilidades a los verdaderos terroristas y tiranos”, sostuvo.
En el foro también intervinieron el senador estadounidense Bernie Moreno, el comandante del Comando Sur del Ejército de Estados Unidos (SOUTHCOM), el general Francis L. Donovan, y el presidente panameño, José Raúl Mulino, quien mantuvo una reunión previa con Hegseth.