El Ejército de Estados Unidos ha llevado a cabo, en los minutos previos a la medianoche de este jueves, su duodécima noche consecutiva de ataques contra territorio iraní. Esta nueva tanda de bombardeos, ordenada por el presidente estadounidense, Donald Trump, se ha prolongado durante unas cinco horas con el objetivo declarado de mermar la capacidad de Teherán para poner en peligro el tráfico comercial que cruza el estrecho de Ormuz.
“Hoy (miércoles), a las 17.30 horas (hora del Este de Estados Unidos, 23.30 en España peninsular y 1.00 del jueves en Irán), las fuerzas estadounidenses han comenzado a lanzar nuevos ataques contra objetivos militares iraníes, siguiendo las órdenes del comandante en jefe”, ha anunciado en redes el Mando Central (CENTCOM) del Ejército de Estados Unidos, aludiendo con esa última alocución a Trump.
Cinco horas más tarde, el Mando ha dado por finalizada esta operación, según un comunicado igualmente difundido en redes sociales, en el que ha precisado que se han alcanzado “objetivos militares iraníes, incluyendo instalaciones marítimas, depósitos de misiles y drones, puestos de vigilancia costera y sistemas de defensa aérea”.
“Este mes, las fuerzas estadounidenses han atacado decenas de emplazamientos militares iraníes en tierra, al tiempo que reanudaron el bloqueo marítimo contra Irán”, ha destacado.
El CENTCOM ha recalcado además que su “misión continuará con el objetivo de reducir aún más la capacidad de Irán para amenazar a los marineros civiles y a los buques mercantes que transitan por las aguas de la región”. De este modo, hace referencia a los ataques atribuidos a fuerzas de la República Islámica contra petroleros y buques cisterna, entre otras embarcaciones, mientras Teherán mantiene una postura ambigua al referirse a estos episodios, mencionando por ejemplo “incendios” y “explosiones” sin asumir explícitamente su autoría.
Poco antes, el propio Mando Central había rechazado que la Armada de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán “dé a entender que los navegantes internacionales solo puedan utilizar las rutas que la Guardia considere oportunas”, calificando de “falsa” la idea de que este cuerpo militar iraní “controle la salida y la entrada del estrecho de Ormuz”.
“Irán no controla el estrecho de Ormuz. La vía navegable internacional permanece abierta al tránsito, independientemente de las amenazas y los ataques de la Guardia Revolucionaria”, ha espetado el Mando Central, subrayando que, “desde principios de mayo, las fuerzas estadounidenses han ayudado a más de 900 buques a transitar por el estrecho” y que los barcos continúan cruzando este enclave estratégico “con el apoyo militar de Estados Unidos”.
Dos muertos y once heridos en la frontera con Irak
Esta última serie de bombardeos —ejecutada en la madrugada del jueves según el huso horario iraní— ha ocasionado hasta ahora los daños más graves en la localidad fronteriza de Shalamcheh, limítrofe con Irak, donde un ataque con misiles habría caído en las inmediaciones de una zona peatonal del paso fronterizo.
“La zona cercana a la terminal de pasajeros en la frontera de Shalamcheh ha sido atacada con misiles del enemigo terrorista estadounidense”, ha declarado a la agencia estatal IRNA el subdirector de seguridad de la provincia de Juzestán, Valiolá Hayati.
Instantes después, el propio Hayati ha confirmado al mismo medio que “dos compatriotas han fallecido y once han resultado heridos en el ataque con misiles” en cuestión.
Este no ha sido el único escenario de bombardeos: las ciudades de Andimeshk y Ahvaz, también en la provincia de Juzestán, así como Bushehr, frente al golfo Pérsico, han sufrido igualmente ataques con misiles —en el caso de Bushehr, en dos ocasiones—, aunque por ahora las autoridades no han informado de víctimas en estas localidades.