El Tribunal Supremo de Brasil ha sentenciado este martes a Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, a más de cuatro años de prisión por un delito de coacción a la justicia, dentro del proceso abierto contra su padre por intento de golpe de Estado, causa por la que el exmandatario ultraderechista cumple una pena de 27 años de cárcel.
De acuerdo con la información del diario “O Globo”, los cuatro magistrados de la corte han resuelto por unanimidad imponer al exdiputado una pena de cuatro años y dos meses de prisión, que deberá cumplir en régimen de semilibertad. Bajo estas condiciones, Bolsonaro podrá abandonar el centro penitenciario durante el día para trabajar o estudiar, aunque tendrá la obligación de regresar por la noche para dormir.
La decisión del Supremo incluye también su inhabilitación para ejercer cargos públicos durante ocho años y el pago de una sanción económica equivalente a 100 salarios mínimos. Todo ello después de declararlo responsable de intentar presionar a jueces y de coordinar, desde Estados Unidos, medidas punitivas contra Brasil con el objetivo de obstaculizar la investigación por golpe de Estado en la que está implicado su padre.
Entre esas maniobras figuran los aranceles impuestos por Washington a las exportaciones brasileñas anunciados el año pasado, la suspensión de visados para integrantes del Supremo y la imposición de sanciones económicas al juez del Supremo y relator del caso, Alexandre de Moraes, quien durante la vista recordó que la tarea de un diputado no es “hacer lobby contra su propio país”.
Para el magistrado, las manifestaciones públicas de Eduardo Bolsonaro suponen una “confesión del delito” y desmontan las tesis de su defensa. A su juicio, las actuaciones descritas por la Fiscalía constituyen “actos ejecutivos delictivos”, “con el claro propósito de favorecer los intereses” del expresidente Jair Bolsonaro.
Además de la condena penal, Eduardo Bolsonaro ha sido apartado de su puesto en la Policía Federal, del mismo modo que perdió su escaño en la Cámara de Diputados en diciembre de 2025 por ausencias injustificadas, ya que desde febrero de ese año se encontraba en Estados Unidos, adonde viajó para interceder en favor de su padre.