El número de víctimas mortales por la serie de bombardeos lanzados en la madrugada de este jueves por el Ejército ruso contra Kiev, capital de Ucrania, ha aumentado a 27, según han detallado las autoridades ucranianas, que sitúan en más de 90 el total de personas heridas.
El gobernador de Kiev, Timur Tkachenko, ha indicado en un mensaje difundido a través de su canal de Telegram que “27 personas han muerto y otras 91 personas han resultado heridas como consecuencia del ataque ruso”, una cifra que ha revisado al alza después de que uno de los heridos haya muerto en el hospital debido a la gravedad de las lesiones.
“En una de las zonas del distrito de Darnytsia, continúan las labores de retirada de escombros y la búsqueda de supervivientes. Solo se han encontrado cinco fallecidos y hay otras ocho personas con las que aún no se ha podido contactar. Los rescatistas trabajarán sin descanso hasta que se retiren todos los escombros”, ha asegurado.
El Servicio de Emergencias de Ucrania (SES) ha movilizado a 500 efectivos y 96 vehículos de bomberos, rescate y equipos especializados para hacer frente a los daños provocados por el ataque, tal y como había comunicado previamente el propio organismo.
El Ejército ucraniano ha acusado a Rusia de haber disparado 74 misiles y cerca de 500 drones contra diferentes puntos del país, entre ellos 24 misiles balísticos 'Iskander', 42 misiles de crucero y cuatro misiles antibuque 'Zircon'. Según sus datos, los sistemas de defensa antiaérea lograron derribar 48 misiles y 476 drones.
No obstante, ha reconocido que 25 misiles balísticos y doce drones llegaron a impactar en 33 localizaciones distintas, mientras que restos de proyectiles y aparatos interceptados cayeron sobre otras 18 áreas.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso ha admitido “un ataque masivo” contra la capital ucraniana, que ha presentado como “una respuesta a los ataques terroristas del régimen de Kiev contra infraestructura civil en Rusia”, en alusión a los recientes ataques con drones contra refinerías y centros de comunicaciones, según un comunicado difundido en redes sociales.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha rendido “homenaje” a las víctimas del ataque masivo y ha expresado su gratitud a “todos los que acudieron” a las zonas dañadas para ayudar, con una mención especial al personal del SES, a la Policía y a los servicios sanitarios. “¡Muchas gracias a todos! Quienes necesitan ayuda deben recibirla. También es importante que las autoridades locales no dejen a la gente sola ante sus problemas. Algunos edificios han quedado prácticamente destruidos y hay familias que lo han perdido todo”, ha señalado en un comunicado difundido por la Presidencia.
Al mismo tiempo, el jefe del Estado ucraniano ha vuelto a dirigirse a sus aliados para reclamar más armamento. “Nuestros socios, principalmente Estados Unidos y nuestros socios europeos, deben ser más proactivos a la hora de prestar asistencia en este sentido. Rusia ya no tiene argumentos para justificar su guerra más allá de sus misiles balísticos (...)”, ha declarado.
En esta línea, ha asegurado que su homólogo ruso, Validimir Putin, “sigue empeñado en arrasar edificios residenciales en lugar de poner fin a esta guerra”. “Esto puede contrarrestarse tanto con un suministro suficiente de sistemas antibalísticos como con un desarrollo mucho más rápido de las capacidades antibalísticas propias de Europa”, ha considerado.
Por otro lado, el secretario general de la ONU, António Guterres, ha condenado “enérgicamente” estos bombardeos y ha subrayado que “cualquier ataque contra civiles e infraestructura civil constituye una clara violación del Derecho Internacional Humanitario”.
Así, en palabras de su portavoz, Stéphane Dujarric, ha señalado que estos “deben cesar de inmediato” y ha pedido de nuevo “una desescalada urgente que conduzca a un alto el fuego completo, inmediato e incondicional”.
Los ataques se han producido pocas horas después de que Zelenski advirtiera en una rueda de prensa en Irlanda tener “información muy preocupante sobre los preparativos para otro ataque masivo ruso”. “Contamos con datos de inteligencia relevantes”, incidió, antes de afirmar que “Putin lleva tiempo preparando este ataque masivo contra Ucrania”, aunque “no es el primero”.