Fumata blanca. Salvo sorpresa, esta tarde, el presidente en funciones de Andalucía, Juanma Moreno, será reelegido en el cargo gracias a los votos de Vox. En las pasadas elecciones del 17 de mayo, el PP logró 53 diputados, quedándose a dos de la mayoría absoluta, lo que obligaba a la primera fuerza a negociar con los de Santiago Abascal.
A pesar de la negativa de Moreno a conformar un gobierno de coalición, el proceso de debate ha forzado al barón popular a rebajar sus exigencias y la entrada de Vox en el ejecutivo autonómico es una realidad, a falta de concretar los términos. Por el momento, ha trascendido que Manuel Gavira (Vox) ostentará una consejería con rango de vicepresidencia.
En este sentido, de acuerdo con lo publicado por la Cadena Ser, durante las negociaciones Vox reclamaba una vicepresidencia y dos consejerías de peso, situando como prioridades las áreas de Agricultura, Asuntos Sociales y Cultura, al considerarlas estratégicas para desarrollar su programa electoral. Frente a estas pretensiones, el equipo de Juanma Moreno había planteado una contraoferta consistente en una "gran vicepresidencia" con amplias competencias transversales, aunque mantiene su negativa a ceder el control de esas tres consejerías, que el PP considera irrenunciables dentro de la estructura del próximo Gobierno.
Estos detalles concretan el anuncio del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, que esta mañana daba por hecho el pacto entre su formación y la que lidera Abascal.
🔴Feijóo afirma que el pacto con Vox en Andalucía está cerrado y solo resta definir las responsabilidades en el Gobierno.
— demócrata (@democrata_info) July 2, 2026
Feijóo sostiene que el pacto PP-Vox en Andalucía está ya ultimado y que solo queda definir las responsabilidades del socio minoritario en el futuro Gobierno.… pic.twitter.com/aS1dOReuAM
La firma del acuerdo está previsto para esta tarde a las 18:30 horas. Posteriormente, a las 19:00 horas, tendrá lugar la segunda votación segunda de investidura y todo indica qie esta vez sí saldrá adelante.
Cambio de postura
Los planes iniciales de Moreno se vieron truncados la noche electoral al confirmarse que el PP había perdido la mayoría absoluta en Andalucía. Durante la campaña, Moreno se mostró tajante y aseguró que no tenía ningún interés en gobernar con la formación conservadora. Sin embargo, los números no le han dejado más opciones.
Aunque la misma noche electoral, el líder del PP apostaba por un gobierno "en solitario" y advertía a Vox que "no sería razonable la búsqueda del sillón", las declaraciones de Moreno han quedado en papel mojado.
El cambio de posición de Moreno no es un caso aislado dentro del PP. Otros presidentes autonómicos populares también acabaron aceptando gobiernos de coalición con Vox después de defender durante la campaña su intención de gobernar en solitario. Fue el caso de la presidenta de Extremadura, María Guardiola, que pasó de afirmar que no podría "dejar entrar en el Gobierno a quienes niegan la violencia machista" a cerrar un acuerdo con la formación de Santiago Abascal para ser investida.
También Jorge Azcón, en Aragón, terminó incorporando a Vox al Ejecutivo autonómico, pese a que inicialmente había apostado por un gobierno liderado exclusivamente por el PP. La negociación andaluza reproduce ahora un escenario similar, en el que la aritmética parlamentaria ha terminado imponiéndose sobre los principios de los barones.