El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, y el ministro de Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, protagonizaron este martes un tenso enfrentamiento verbal en plena Asamblea General, en un nuevo capítulo de la larga confrontación entre Washington y La Habana, marcada en los últimos meses por el endurecimiento del bloqueo estadounidense contra la isla.
El choque se desencadenó cuando Rodríguez interrumpió lo que luego calificó en redes sociales como un discurso "ofensivo" del representante norteamericano, quien llegó a mostrar una fotografía en blanco y negro del líder cubano Fidel Castro luciendo un reloj Rolex en la muñeca.
En ese momento, la delegación cubana exigió que se detuviera la intervención de Waltz y varios de sus miembros se dirigieron hacia el estrado donde hablaba el diplomático estadounidense, que respondió pidiendo a los representantes de Cuba que regresaran a sus asientos.
"Estamos en los Estados Unidos de América", gritó Waltz, "y aquí nadie me va a intimidar como intimidan a los presos políticos. ¡Retrocedan!".
Tras el incidente, Rodríguez replicó a Waltz recordándole que "con su prepotencia y soberbia, olvida que se encuentra en Naciones Unidas, no está en el Consejo de Seguridad Nacional de EEUU ni en una unidad de boinas verdes".
Según el ministro cubano, las palabras del embajador "forman parte del circo mediático, de amenazas y de campaña electoral, al que el Gobierno estadounidense dedica cuantiosos recursos económicos y humanos". A su juicio, "no hay pretexto para sostener el acto de castigo colectivo al que someten al pueblo cubano", remató Rodríguez, que aguarda aún una valoración formal de Waltz sobre lo ocurrido.