El Gobierno de Canadá ha puesto en marcha en las últimas horas el dispositivo de asistencia federal para apoyar a las decenas de miles de damnificados por el gran incendio declarado el viernes en la provincia de la Columbia Británica, en el suroeste del país, que ya ha arrasado 10.500 hectáreas y ha forzado la evacuación de más de 20.000 personas.
La ministra canadiense de Gestión de Emergencias, Eleanor Olszewski, comunicó a través de las redes sociales que ha dado luz verde a la petición de apoyo federal formulada por las autoridades provinciales, con especial atención a las dos zonas más castigadas, Summerland y Peachland.
Desde ayer por la tarde, toda la provincia se encuentra bajo estado de emergencia, a la espera de nuevas evaluaciones de daños tras las labores desarrolladas durante la pasada noche. En cuanto a las víctimas, la Policía Montada de Canadá ha informado de la apertura de una investigación por un fallecido que podría estar relacionado con el incendio; se trata de un vecino de Meadow Valley, al oeste de Summerland.
“Existen condiciones peligrosas en la región y la policía, junto con el Servicio Forense de la Columbia Británica, está investigando para confirmarlo”, decía el comunicado. “Los agentes están trabajando en estrecha colaboración con la familia afectada”, concluye la nota.