Las autoridades chinas han calificado este jueves de “irresponsables” las acusaciones vertidas por el ministro de Defensa de Australia, Richard Marles, sobre el incremento del poderío militar de Pekín, que, según advirtió, genera “una situación de presión” en el sudeste asiático.
Marles formuló estas críticas durante una reunión de titulares de Defensa de la región, donde instó a los países socios a reforzar su cooperación ante la “situación de presión” atribuida a Pekín, subrayando que el gigante asiático protagoniza el mayor proceso de modernización militar de las últimas décadas y mantiene una postura firme en el área del Pacífico.
En respuesta, el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Guo Jiakun, subrayó que Australia “debería considerar esto de forma objetiva y dejar de hacer comentarios irresponsables”, insistiendo en que China está “comprometida con la vía del desarrollo pacífico”.
Según Guo, el refuerzo de las capacidades militares del país “tiene como objetivo salvaguardar la soberanía nacional, la seguridad y los intereses de desarrollo”.
Asimismo, remarcó que “nunca nos dirigimos contra ningún país ni buscamos la expansión militar”, contestando así de forma directa a las advertencias lanzadas por el ministro australiano.
Las relaciones entre Canberra y Pekín atraviesan un momento delicado, en gran parte por las operaciones marítimas en el océano Pacífico. En febrero de este año, las Fuerzas Armadas australianas reconocieron por primera vez que una flotilla de la Armada china se aproximó en noviembre a sus costas durante unas maniobras militares, un episodio que encendió las alarmas en el país oceánico.