Óscar Puente afronta este jueves, 29 de octubre, una jornada marcada por las preguntas sobre su continuidad al frente del Ministerio de Transportes. Tras el accidente ferroviario de Urda, el debate sobre una posible dimisión ha llegado también al interior del PSOE.
El ministro respondió el miércoles que su prioridad era esclarecer lo ocurrido. Moncloa, por su parte, trasladó que mantiene su respaldo y que no tiene intención de exigirle la dimisión. Ese apoyo convive con testimonios de dirigentes que cuestionan su futuro político después de una nueva tragedia ferroviaria.
El ministro fue preguntado expresamente por la posibilidad de abandonar el cargo durante su comparecencia en Atocha. Su respuesta situó el foco en la investigación y en la atención a los afectados: "No estoy pensando en mí".
Dudas entre cargos del PSOE
Según la información publicada en ABC este jueves, algunos dirigentes socialistas cuestionan que Puente pueda continuar en el Ejecutivo después del accidente. El periódico sitúa esas dudas en un contexto especialmente delicado: la proximidad de las elecciones generales del 29 de noviembre.
ABC también recoge posiciones distintas dentro del partido. Frente a quienes consideran comprometida su permanencia, otros cargos creen que Sánchez mantendrá a uno de sus colaboradores más próximos.
Esas voces conviven con otras más críticas que piensa que Puente ayer debería haber sido cesado o anunciado su dimisión y que cualquiera de estos dos escenarios es inminente. Con todo, anoche fuentes cercanas al Gobierno situaron la prioridad en esclarecer el accidente.
El principal contrapeso a esas dudas es la posición trasladada desde Moncloa. Según informó laSexta el miércoles por la tarde, fuentes gubernamentales aseguraron que la gestión de Puente "no está en cuestión" y situaron la prioridad en atender a las víctimas y coordinar la emergencia.
Las próximas declaraciones de Sánchez y del ministro permitirán comprobar si se mantiene el respaldo trasladado desde Moncloa o si cambia la posición del Ejecutivo. Pedro Sánchez ya apuntó ayer que no era "admisible para un país como España" sufrir dos tragedias ferroviarias de esta índole.