El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha comunicado la supresión de varias consejerías y agencias adscritas a la Presidencia con el objetivo de evitar la "duplicidad de funciones y el despilfarro". Además, ha decidido eliminar la figura del comisionado de paz, que pasará a denominarse ahora comisionado de seguridad.
Para llevar a cabo este ajuste institucional, De la Espriella prevé "trasladar las competencias de estas agencias a ministerios y entidades con mandato legal, fortaleciendo con ello la rendición de cuentas y reduciendo la burocracia". "Esto permitirá reducir 229 cargos de entrada", ha señalado en un vídeo difundido en redes sociales.
Con estas medidas, el futuro mandatario calcula un ahorro cercano a los 10.000 millones de pesos anuales (unos 2,7 millones de euros), fondos que pretende destinar a "programas que beneficien directamente a los colombianos". "Tenemos que garantizar un Estado más transparente y cercano a las regiones, como debe ser", ha añadido.
"Voy a transformar la estructura de la Presidencia en un centro de coordinación ejecutiva, con una planta de personal sin corbatas y sin cargos para pagar favores políticos ni cuotas burocráticas. Ahora será una estructura austera, eficiente y orientada a los resultados", ha precisado al explicar el alcance de la reforma.
En paralelo, ha anunciado el nombramiento de María Nohemí Arboleda como ministra de Minas y Energía. También ha avanzado que se espera la visita de una delegación del Banco Mundial para "armar un paquete de cooperación e inversión", y ha reiterado su propósito de asumir el cargo "desde una guarnición militar para rendir un homenaje solemne a los héroes de la patria y a los uniformados que protegen la patria".
El presidente electo ha impartido instrucciones al futuro comisionado de seguridad y ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora, y al próximo titular de Justicia, Iván Cancino, para "desmontar de manera inmediata toda aquella impunidad que se refugia en el espejismo de la falsa paz".
Asimismo, ha arremetido contra la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) por la autorización concedida a finales de junio a Rodrigo Londoño, alias 'Timochenko', para viajar a España, pese a que días antes había sido ratificada la sentencia en su contra como antiguo máximo dirigente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
"Antes de asumir oficialmente la Presidencia, ya estamos trabajando sin descanso para recuperar el rumbo de Colombia. Con hechos, no con discursos: fortalecemos las relaciones internacionales, tomamos decisiones para recuperar la confianza en la economía y el sector energético, y transformamos el Estado para hacerlo más austero y eficiente", ha afirmado.
De la Espriella ha subrayado también la apertura "las puertas a la meritocracia con el Banco Nacional de Talentos, para que el servicio público esté al alcance de quienes tienen la capacidad, la experiencia y la vocación de servir al país", ha destacado.
Para concluir, ha insistido en que "cada decisión tiene un mismo propósito: devolverles a los colombianos la seguridad, la confianza, el desarrollo y la esperanza".