El excomandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Oleksander Sirski, ha subrayado este miércoles, un día después de su destitución por orden del presidente Volodimir Zelenski, que entrega a su sustituto “un Ejército que no solo mantiene la defensa, sino que está a la ofensiva” frente a Rusia, que lanzó la invasión en febrero de 2022 por orden del presidente ruso, Vladimir Putin.
“Entrego a mi sucesor un Ejército que no solo mantiene la defensa, sino que también está a la ofensiva: con iniciativa, con organización, con gente que sabe cómo vencer al enemigo”, ha indicado. “Espero sinceramente que esta ofensiva continúe. Todo está preparado para ello”, ha añadido en un mensaje difundido en redes sociales, en el que ha asegurado que las fuerzas ucranianas han “liberado” 743 kilómetros cuadrado de territorio.
“El Ejército, que hace dos años estaba sumido en una defensa difícil, hoy avanza”, ha insistido Sirski, que ha resaltado que Ucrania “ha cerrado el puerto de Novorosíisk, en el mar Negro, y está destruyendo de forma sistemática la 'flota fantasma' del enemigo”. Ha explicado además que “hemos transformado el Ejército en una estructura de cuerpos militares, hemos trasladado a los oficiales de combate a los cuarteles generales y hemos establecido como norma que el camino hacia los puestos de liderazgo pasa por el frente”.
De este modo, ha recalcado que las reformas no se han producido únicamente “en el campo de batalla”, sino también “en la esencia” de las Fuerzas Armadas, con Kiev “siendo el primero en el mundo en crear una rama independiente para Fuerzas de Drones”. “La hemos expandido desde unidades individuales hasta un sistema que hoy hace que el enemigo sienta que no tiene una retaguardia segura”, ha subrayado.
“Para todo oficial, esta es la mayor responsabilidad: liderar el Ejército durante una gran guerra”, ha señalado Sirski, quien ha remarcado que “ha vivido en el frente” y “conoce el precio de cada kilómetro cuadrado de territorio ucraniano liberado”. “Entre febrero y marzo de 2022, tuve el honor de comandar la defensa de Kiev y, con nuestros esfuerzos conjuntos, la capital resistió”, ha recordado.
Ha explicado también que, cuando asumió la jefatura del Ejército en febrero de 2024, mantuvo la defensa de Avdiivka hasta que se vio obligado a ordenar la retirada para “proteger vidas”, tras lo cual las fuerzas ucranianas llevaron a cabo una incursión en la región rusa de Kursk, “trasladando las operaciones de combate a territorio del enemigo”.
“Quiero que quede constancia: nuestro objetivo nunca fue la ocupación de territorio extranjero. Nuestro objetivo era frustrar la ofensiva que el enemigo había planeado contra Sumi y Járkov, retirar a sus tropas más preparadas para el combate y reponer los fondos para el intercambio con el fin de liberar a nuestra gente del cautiverio. Todo esto se logró”, ha destacado.
“No tengo derecho a hablar sobre algunas de las operaciones que hemos llevado a cabo a lo largo de los años. La historia hablará de ellas, pero solo diré que el enemigo las recuerda”, ha afirmado Sirski, que ha aprovechado para agradecer a “todos” los militares su servicio y ha rendido homenaje a quienes han muerto en combate.
En la parte final de su mensaje, ha incidido en que “su trabajo es la guerra”. “Las posiciones cambian, pero este principio no lo hace. Sea cual sea mi lugar, serviré a Ucania hasta la victoria. Durante mucho tiempo intentaron hacernos creer que los ucranianos no éramos capaces de luchar. Demostramos que no es así. Ucrania está defendida por un pueblo heroico. Nuestro país se mantendrá en pie si todos cumplen con su deber con la misma dedicación que el Ejército ucraniano”, ha concluido.
Zelenski, que el martes comunicó el relevo de Sirski tras el polémico cese del ministro de Defensa, Mijailo Fedorov, ha nombrado como nuevo comandante en jefe a Mijailo Drapati, al tiempo que ha expresado su gratitud al militar saliente por su papel en la defensa de Kiev, por encabezar la ofensiva en Járkov y por la incursión en Kursk.
La destitución de Fedorov como titular de Defensa ha provocado manifestaciones masivas en distintas ciudades ucranianas, obligando a Zelenski a responder a las críticas y a justificar que la decisión se debía a la falta de coordinación y de comunicación entre el ministro y Sirski, un aspecto sobre el que el ya exjefe del Ejército ha evitado pronunciarse en su mensaje dirigido a la población.