El balance de víctimas del terremoto de magnitud 7,4 en la escala de Richter que sacudió el lunes el noroeste de Colombia ha aumentado a 265 fallecidos y cerca de 3.500 heridos, de acuerdo con los datos actualizados este miércoles por las autoridades del país.
“Tenemos 25.872 familias afectadas, 53.816 personas, lamentablemente 265 fallecidos, 3.494 heridos. Y el número de desaparecidos ha subido de manera alarmante a 496”, ha informado el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, en rueda de prensa.
El recién nombrado director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), David Tamayo, ha subrayado que se están utilizando “todas las capacidades” disponibles para la gestión del riesgo, la atención inmediata y para “ir progresivamente pasando a la fase de respuesta”.
Antes de difundir estas palabras en un vídeo en redes sociales, Tamayo había explicado en una comparecencia desde el Palacio de San Carlos, en Bogotá, que el organismo “solo” recibirá apoyo para las tareas de búsqueda y rescate de víctimas de cuatro países: Israel, Estados Unidos, El Salvador y Ecuador.
Según ha precisado, estos Estados “cumplen todos los requisitos internacionales” exigidos para este tipo de misiones. Aun así, el ministro de Exteriores, Omar Bula, ha recalcado que no se ha rechazado la ayuda ofrecida desde otros lugares. “No hemos excluido absolutamente a ningún país, en términos de los ofrecimientos que nos han hecho. Trabajamos con países sin ninguna consideración ideológica o política”, ha defendido.
Posteriormente, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha confirmado mediante un comunicado el “envío de una delegación de ayuda a Colombia” para colaborar en la atención a las consecuencias del seísmo, decisión que se adopta “tras” la solicitud del presidente Abelardo de la Espriella.
El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses ha señalado que, hasta el momento, ha recibido 202 cuerpos y ha logrado identificar a 122 de las víctimas, entre ellas cinco menores de edad.
Se trata aún de un balance provisional, ya que los equipos de emergencia siguen trabajando entre los escombros en las zonas más golpeadas por el terremoto, especialmente en las ciudades de Cali, Pereira, Quibdó y Manizales.
Como gesto de homenaje a las personas fallecidas, De la Espriella ha proclamado este miércoles tres días de duelo nacional en todo el territorio colombiano.