El Senado de Estados Unidos ha vuelto a evitar censurar a la Administración de Donald Trump por la guerra contra Irán y obligarle a retirar las tropas estadounidenses, después de que los dirigentes republicanos lograran persuadir a dos senadores de su propio partido de que sacar adelante la iniciativa podría dañar las conversaciones para poner fin al conflicto.
Con 47 votos a favor, 50 en contra y uno “presente”, la Cámara ha descartado una resolución que pretendía reafirmar su autoridad constitucional para declarar la guerra y ordenar a Trump “retirar a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos de las hostilidades dentro o contra Irán, a menos que estén explícitamente autorizadas por una declaración de guerra o una autorización específica para el uso de la fuerza militar”.
Entre los republicanos a los que el liderazgo del partido ha tratado de convencer se encontraba el senador Rand Paul, que en ocasiones anteriores se había alineado con los demócratas para intentar sacar adelante este tipo de iniciativas.
Sin embargo, en esta ocasión ha optado por conceder a Trump “más margen de maniobra para negociar una paz duradera”, después de que el presidente de la Casa Blanca le pidiera “que considerara su postura negociadora”, según ha indicado en declaraciones recogidas por el portal de noticias The Hill.
Por su parte, el también senador republicano Bill Cassidy, que participó en la presentación inicial de la resolución finalmente rechazada, ha explicado su cambio de criterio por una reunión “exhaustiva” en la Casa Blanca sobre la guerra, mantenida con el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, y el enviado especial Steve Witkoff.
Tras el fracaso de la resolución, Donald Trump ha aplaudido que el Senado se negara a aprobar el texto, destacando expresamente los nombres de Rand Paul y Bill Cassidy. “Esta votación pone a Irán en alerta”, ha afirmado.
