Una persona con necesidades especiales ha perdido la vida este jueves durante una operación de las tropas israelíes en la aldea de Jamla, ubicada en una zona rural de la gobernación de Daraa, en el suroeste de Siria, un área donde son habituales las acciones militares de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), que controlan parte del territorio.
De acuerdo con la agencia estatal siria de noticias, SANA, militares de las FDI han entrado en Jamla, se han desplegado por el barrio oriental y han situado francotiradores en los tejados de viviendas particulares mientras avanzaban por la zona, en el marco de una incursión en la que ha muerto la citada persona con necesidades especiales.
El medio oficial no ha aclarado si el fallecimiento se produjo por el disparo de uno de los francotiradores o por fuego directo de las tropas que se encontraban en las calles de la localidad, aunque ha señalado que el cuerpo ya ha sido trasladado al Hospital Nacional de Daraa.
Por su parte, la cadena siria Al Ijbariya ha informado de que la incursión israelí, en la que habrían participado 15 vehículos militares, incluyó el control de una de las carreteras de acceso a la aldea. Según este canal, una vez posicionados los francotiradores, las FDI habrían abierto fuego de forma indiscriminada entre los barrios residenciales mientras registraban varias viviendas.
Las FDI mantienen bajo ocupación una franja del suroeste de Siria que el Gobierno encabezado por Benjamin Netanyahu se ha negado a abandonar, equiparándola a los territorios que controla en Líbano, la Franja de Gaza y Cisjordania. En este contexto, las operaciones e incursiones israelíes en localidades como Jamla se repiten de forma periódica.
En este sentido, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk, denunció en octubre que las Fuerzas de Defensa de Israel llevaron a cabo 280 “incidentes” dentro de Siria “sólo” en el mes de septiembre, mientras que cerca de 50 sirios siguen detenidos por las autoridades israelíes en relación con estas operaciones.
Su portavoz, Shabia Mantoo, expresó su inquietud por el “impacto continuado” de las incursiones armadas de Israel sobre la población civil en el sur de Siria, subrayando que el número de “incidentes” registrados en septiembre constituye “la cifra mensual más alta desde principios de año”. Se trata de “redadas en viviendas, restricciones a la libertad de movimiento, acoso e intimidación a la población civil, destrucción de medios de subsistencia y detenciones arbitrarias”, hechos que la Oficina de Derechos Humanos de la ONU está documentando de forma sistemática.