El exdirector del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, Anthony Fauci, figura clave en la gestión de la pandemia de la COVID-19 en Estados Unidos, se ha negado este miércoles a contestar a las cuestiones planteadas por varios senadores en una comisión dedicada a investigar los orígenes del virus, denunciando una persecución personal por parte del republicano Rand Paul.
Paul había citado formalmente a Fauci tras acusarle de mentir sobre cómo surgió el coronavirus, en línea con la tesis defendida por la Administración Trump de que la COVID-19 habría comenzado por una fuga en un laboratorio de la ciudad china de Wuhan.
En los últimos meses, el senador republicano ha hecho públicos varios documentos internos y agendas utilizadas por Fauci durante su etapa al frente del Instituto, entre los que figuran anotaciones sobre la expansión del virus y reuniones con diferentes responsables y figuras públicas.
“Dada la evidente obsesión del senador Paul por pedir mi procesamiento, sus reiterados comentarios difamatorios sobre mí y, recientemente, la divulgación pública de mi diario personal sin censura, con el objetivo de avergonzarme e intimidarme, la única conclusión a la que puedo llegar es que la única razón por la que me cita ante esta comisión es para lograr que diga algo, cualquier cosa, que pueda respaldar sus reiteradas promesas públicas de que yo termine, en sus palabras, 'entre rejas'”, ha afirmado Fauci ante los senadores.
En la misma comparecencia, ha recalcado que, “aunque le pese hacerlo, dado el respeto” que mantiene por el poder legislativo y su “larga trayectoria de colaboración con el Congreso”, optará por no responder a las cuestiones planteadas. “Siguiendo el consejo de mi abogado, me niego respetuosamente a responder, amparándome en mis derechos bajo la Quinta Enmienda de la Constitución”, ha añadido.
Fauci, considerado el rostro más visible de la respuesta sanitaria a la pandemia en Estados Unidos, ha testificado ante el Congreso en más de 250 ocasiones, pero es la primera vez que decide acogerse a la Quinta Enmienda, que permite a cualquier ciudadano rehusar contestar o declarar, según ha informado la cadena CNN.
El científico fue indultado por el expresidente Joe Biden poco antes de abandonar la Casa Blanca, con el objetivo de blindarle frente a eventuales investigaciones derivadas de las teorías de la conspiración impulsadas por el presidente, Donald Trump, sobre el origen de la COVID-19, que llegó a describir como “virus de China”, en referencia a su presunta procedencia de un laboratorio en Wuhan.
Paul, por su parte, ha mantenido una ofensiva constante contra Fauci en los últimos años, llegando a acusarle de ordenar al personal del Instituto que utilizara canales de comunicación privados para eludir los registros oficiales sobre la gestión del virus, algo que el experto ha rechazado de plano, calificando esta ofensiva política como una “cruzada” en su contra.